Cuánto te amaba…

Cuánto te amaba… Amaba hasta las tormentas que a veces se asomaban en tu mirada. Me traían el sabor a sal del océano y me hacían ensoñar tiempos que hace mucho pasaron, cuando navegábamos juntos por los mares del mundo. A veces te miraba y no podía impedir ese dolor sordo que nacía al pensar que, en algún momento, si no la vida, el tiempo nos separaría, sin poder saber para cuánto. Me asustaba pensar que algún día nuestras almas cosidas por tantas eras y locuras se separarían. Fíjate tú, me asustaba a mí, esta pirata de mares y almas; a mí, la bruja que junta los abrazos descosidos…

Y cuánto te amaba… Amaba las rosas de tus labios y beberme vino tinto de su copa como pétalos abiertos. Emborracharme de ti, y a veces, contigo. Emborracharme hasta el frenesí, hasta el clímax del deseo y de la locura, y luego amarte sin miedo al pecar ni temor a infiernos.

Me gustaba morder tus cabellos morenos que olían a viento y a tierras olvidadas. Perderme por entre tus rizos, como una niña extraviada en un laberinto que sabe que es juego. Los amaba cuando se ponían como las olas del mar y me traían tantos recuerdos que llenarían océanos. Y cuánto nos gustaba jugar a los dos… como críos,  a veces; como amantes; como locos…

Amaba tu piel teñida por el sol en los colores del verano, que olía a brisa y a arenas de mar. La tocaba a veces solo para sentir como la mía se estremecía, y por ello reírme de nuevo y bendecir el vivir. Porque tanto te amaba…

Corrieron los años y las eras perecieron en la melancolía del tiempo, pero te sigo amando como en aquellos tiempos lejanos. Un poco más, si te fuera sincera, porque se juntó el añoro y el olvido redimió tus pecados. Te amo como a una Fata Morgana que muestra caminos al sediento que perdió su rumbo en el desierto y no sé si ello es malo, por ser espejismo; o salvación, porque a veces de ilusiones nacen vidas. ¿Y sabes qué? Ni tan siquiera me importa. Me sobra saber que existes, que eres real y que aún ríes. Que aún puedo decirte que te amo…

 

Mónica Nita, Caminos con vida

 

Imagen de Coco Parisienne en Pixabay

Deja un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

A %d blogueros les gusta esto: