Joe Biden, Irán y la amenaza nuclear. Entre el buenismo izquierdista y el nazi-islamismo…

CONTENIDO:

  • Introducción
  • Breve historial del acuerdo nuclear
  • Irán y el terrorismo internacional
  • El programa de misiles de Irán
  • Fraudes financieros de Irán
  • La amenaza a la seguridad marítima internacional
  • El ciberterrorismo iraní
  • Vulneración de los derechos básicos por parte del régimen iraní
  • El programa nuclear de Irán
  • Unos cuantos aspectos generales que aclaran las cosas
  • Atrocidades varias
  • El yihadismo iraní en América Latina
  • El buenismo izquierdista y el nazi-islamismo
  • El antisemitismo y la extrema izquierda
  • La enorme riqueza del terrorismo islámico
  • La persecución sistemática de cristianos y otras religiones minoritarias en los países musulmanes

 

“Con el totalitarismo no existe el debate, ni el pacto, ni el apaciguamiento. Al totalitarismo no se le convence, se le vence” – Pilar Rahola

 

  • INTRODUCCIÓN

Últimamente he notado en las redes una encarnizada defensa del régimen iraní por parte de grupos o individuos de izquierda, especialmente de América Latina pero no solo. Los extremos al final se tocan, e igual que los neonazis defienden a Hitler, muchos radicales izquierdistas de hoy en día defienden a este régimen, mucho más peligroso que el nazismo del siglo pasado debido a sus pretensiones en materia nuclear, además de otros aspectos que resumiré en parte a continuación.

Recientemente, el presidente de Irán pidió al presidente electo de Estados Unidos, Joe Biden, que “compense errores pasados” y devuelva a Estados Unidos al acuerdo nuclear de 2015 firmado por el régimen de Teherán con varias potencias internacionales. El acuerdo limitaba el enriquecimiento de uranio en Irán a cambio del levantamiento de sanciones económicas. Sin embargo, según el último informe de la Organización Internacional de la Energía Atómica (OIEA), que se conoció a principios de noviembre de 2020, la República Islámica ya acumula doce veces más uranio enriquecido de lo que le permitía aquel pacto, además de superar el tope de pureza fijado. Para más inri, Teherán se niega hablar sobre sus misiles balísticos y su respaldo a milicias afines en Oriente Próximo y, además, el portavoz de Exteriores iraní ha dicho que su país podría pedir compensaciones a EEUU por el daño económico que le ha causado su retirada del acuerdo.

Es un tema espinoso que tiene poca cobertura tanto en las redes como en la prensa europea, por lo que he decidido expresar mi punto de vista sobre el alcance del comportamiento destructivo del régimen iraní, un tema que considero de los más importantes para todos nosotros debido a la recién decisión de Joe Biden de volver al acuerdo nuclear con Irán, del que se retiró, con toda la razón del mundo, el presidente Trump después de enterarse de que Irán conservó en secreto su anterior investigación nuclear después de la implementación del PAIC (Plan de Acción Integral Conjunto). Se trata de otro punto de la larga historia iraní de incumplir el Tratado de No Proliferación y otras resoluciones internacionales en materia nuclear, actitud que se agudizó justo después de la firma del PAIC que, dadas las circunstancias, es evidente que no solo que no ha contribuido para nada a la paz y seguridad internacional, sino todo lo contrario. Lo cual hace que uno se pregunte por qué el Sr. Biden quiere volver a algo que no solo que no funcionó, sino que peligró aún más las cosas. El siglo pasado, las potencias aliadas intentaron apaciguar a Hitler y el resultado fueron 60 000 de muertos y el genocidio de 2/3 de uno de los pueblos ancestrales de la tierra, en la peor guerra que ha sacudido este mundo. Esperemos que no sea ahora la izquierda la que provoque lo que provocó la extrema derecha el siglo pasado porque, ¿cuándo ha dado algún resultado positivo negociar con terroristas? Y el régimen de Irán es terrorista, por mucho que intente defenderlo la izquierda, a cambio de jugosos petrodólares y propaganda prepagada.

No se puede negociar con un Estado como la República Islámica de Irán, que ataca a otros Estados en tiempos de paz y sin previo aviso; que fomenta el terrorismo en todo el mundo; amenaza abiertamente y sin vergüenza alguna con la destrucción de otros países (Israel encabeza la lista aquí, seguido de varios países árabes de Medio Oriente, además de la yihad, encubierta o no tanto, que ya sufrimos en Europa bajo la mirada atontada de una izquierda cada vez más fascista); apoya regímenes dictatoriales (como el sirio); reprime violentamente la disidencia asesinando a los que se oponen al régimen; no respeta en lo mínimo los derechos fundamentales más básicos; aprueba los sangrientos “crímenes de honor” inadmisibles ni en una sociedad medieval retrograda; condena a muerte no solo a los disidentes, sino incluso a menores, y las ejecuciones públicas están a la orden del día; lidera el ciberterrorismo en todo el mundo, y tantas y tantas atrocidades. El pueblo iraní clama por las tantas injusticias del régimen que lo oprime, pero poco puede hacer sin contar con ayuda internacional. Ayuda que no llega porque los líderes europeos prefieren meter la cabeza en la arena y escurrir el bulto, ya que el petróleo iraní es más sabroso que el sentido de justicia y la honradez.

La ideología revolucionaria (léanse Yihad) de Irán se está llevando a cabo desde 1979 por medio del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), a lo que se suma su fuerza extraterritorial Qods (CGRI-QF) y los grupos terroristas que esa tiene como aliados en todo el mundo. Irán es un caso casi único en el mundo debido a su apoyo del terrorismo dentro de sus propios aparatos militares y de inteligencia: el CGRI-QF y el Ministerio de Inteligencia y Seguridad (MOIS), que han perpetrado atentados terroristas en cinco continentes hasta la fecha bien de forma directa, bien por medio de sus colaboradores como Hezbolá, Hamás, la Yihad Islámica Palestina, o las brigadas bareiníes Al-Ashtar, entre otras.

 

  • BREVE HISTORIAL DEL ACUERDO NUCLEAR

Que el expresidente Barack Obama se preocupó más por la gloria que podría recolectar por los pasillos de la CNN o en el glamour de los Oscar, que por la paz mundial, lo sabemos todos. Lo que no sabemos tan bien es que no solo que dejó irresueltos casi todos los conflictos en los que participó, sino que supuso una verdadera rendición frente a una de las peores tiranías del mundo, que es Irán. El acuerdo de Obama con Irán puede ser catastrófico, intitulaba Daniel Pippes su artículo sobre el tema. “La forma en la que se han gestionado las negociaciones sobre el programa nuclear iraní ha sido penosa, con una incoherente Administración Obama que ha capitulado, exagerado e incluso mentido. Exigía con ostentación unas condiciones y después renunciaba a ellas. (…) El acuerdo suscrito pone fin al régimen de sanciones económicas, permite a los iraníes esconder muchas de sus actividades nucleares, no tiene capacidad de reacción si Irán miente y expira en menos de una década. Especial atención merecen estos problemas: 1) el camino iraní hacia el armamento nuclear se ha facilitado y legitimado; 2) Teherán recibirá un bonus de firma por palos de unos 150 000 millones de dólares, una fortuna que incrementa considerablemente su capacidad para agredir en Oriente Próximo y más allá”, se lee a continuación en el artículo de Pippes.

En el mismo sentido se pronunció Ron Prosor, embajador de Israel en las Naciones Unidas: “Señoras y señores, hoy han otorgado un gran premio al país más peligroso del mundo. (…) Ustedes, la comunidad internacional, tienen una mala reputación cuando se trata de impedir los desastres inminentes, incluso cuando los tienen delante de sus propios ojos”.

La preocupación de los países árabes no es menor y en el diario egipcio Al-Watan, el famoso periodista Imad al-Din Adib lo comparó con el Pacto de Múnich de 1938 entre el primer ministro británico Neville Chamberlain y Adolf Hitler (fue lo primero que se me pasó a mí por la cabeza también). “Es como si le dijesen a Irán: aquí tienes 150 000 millones de dólares para que hagan con ellos lo que quieran”, dice el famoso columnista egipcio, después de dejar claro que los principales efectos de la decisión de Obama solo podrían ser la desestabilización de la región (Irán ya estaba y está metido hasta la coronilla en las guerras de Siria, Irak y Yemen) y disparar la carrera nuclear. Por suerte, ello no pasó debido a la retirada de Trump del acuerdo, pero recientemente, Biden avisó de que volvería dentro de ciertas condiciones que Irán ya ha avisado que no cumplirá. Personalmente, considero que la actitud de Biden y más ahora, no solo peligra la estabilidad en la zona, sino en todo el mundo. Hablamos de armas nucleares y de países terroristas que no ocultan sus intenciones asesinas. Mientras varios países árabes de la zona e Israel han cerrado convenios de colaboración justo para defenderse del peligro iraní, la administración de Biden parece que lo único que quiere es guerra.

El pacto nuclear de Obama/Biden lo único que hace con el regalo de 150 000 millones de dólares a Irán es reforzar las organizaciones terroristas patrocinadas por este, como Hezbolá, Hamás o la Yihad Islámica Palestina, desestabilizando la región y fortaleciendo a los chiitas. Se trata de un país que, incluso después de firmar el pacto, avisó en la televisión publica iraní, por medio del ayatolá Alí Jamenei, que “destruiremos la arrogancia norteamericana”, para no hablar de las groseras amenazas continuadas de destruir a Israel y la clara manifestación de que continuará apoyando a los grupos terroristas de Oriente Próximo cuyo brazo oscuro ha empezado a extenderse también en la inocente Europa regida por una izquierda que, juzgando por sus políticas cada vez más incongruentes, parece que está empeñada a llevarnos al desastre de la misma forma que lo hizo la derecha el siglo pasado.

Pero el aspecto mas vergonzoso del pacto nuclear Obama/Biden es que no contiene absolutamente ningún punto que prohíba la expansión nuclear de Irán, sino todo lo contrario, lo aceleró e Irán pasó de tener 100 centrifugadoras, a tener 20 000. Ello pone en grave riesgo no solo la región, sino el mundo entero. A ti, a mí y a nuestras familias. Es curioso como la izquierda puso en los brazos del Hitler de Oriente, pues es lo que es, y peor, el régimen iraní, la bomba atómica. Igual que Hitler, si hubiese tenido la bomba nuclear, la habría arrojado sobre algún territorio que él consideraba enemigo, y de ello no hay duda, de la misma forma procedería Irán, también sin duda alguna. Como decía el periodista egipcio, después del Pacto de Múnich con Hitler, este es el acuerdo más vergonzoso de la historia. Un pacto entre unas democracias y una tiranía totalitaria y violenta.

 

  • IRÁN Y EL TERRORISMO INTERNACIONAL

“La apuesta de que el PAIC aumentaría la estabilidad en Oriente Medio no fue buena para Estados Unidos, Europa, Oriente Medio ni el resto del mundo”- Mike Pompeo, secretario de Estado de EEUU

 

A continuación, esbozaré muy resumidamente algunos aspectos que hacen que Irán sea considerado por cualquiera como uno de los países más peligrosos del mundo. Que Irán no es un Estado pacífico no lo digo yo, sino su propia Constitución, que prevé la “continuación de la Revolución (léanse Yihad) en el país y en el extranjero”. Lo de “extranjero” hay que tomárselo en serio, porque el brazo terrorista iraní es de largo alcance. Tan largo, que llega incluso en la civilizada y elegante capital parisina, donde en 2018, un agente del MOIS fue pillado con las manos en la masa, intentando perpetrar un atentado contra disidentes iraníes de París que, afortunadamente, fue neutralizado por las fuerzas de seguridad francesas. La única diferencia entre Irán y los grupos terroristas habituales es que el primero, al ser un Estado reconocido internacionalmente y con presencia y voto en la ONU, niega e intenta desvincularse de sus atentados. Pero no hay que equivocarse: Irán es el principal patrocinador del terrorismo en el mundo y, de hecho, ha reconocido que CGRI-QF participó en los conflictos de Irak y Siria, por ejemplo.

Por cierto, hay una clase de magia oscura que hace que todo lo que toca Irán desaparezca: Irak apenas queda como Estado hoy en día, mientras que Siria ya se considera un Estado fallido. Y como no solucione su problema con Hezbolá,  Líbano sería el tercero en la lista de Estados fallidos tocados por la mano negra iraní. Y no hablo de Hamás, la organización terrorista palestina que gobierna en Gaza, que por mucho que todas las potencias internacionales apoyaron en el intento de crear un Estado palestino, fue imposible, porque está claro que no puede haber Estado alguno con un gobierno conformado por terroristas e yihadistas. De la riqueza de Hamás hablaré un poco más adelante, y espero que los izquierdistas defensores del terrorismo yihadista no se molesten mucho por ello y mejor abran los ojos, porque no defienden a ningún débil, sino a unos multimillonarios que han transformado Medio Oriente en la región más caótica y violenta del planeta, y amenazan con lo mismo en Europa, donde la situación se vuelve cada vez más asfixiante, para pasar luego a todo el mundo. Para no hablar de la conspiración más increíble de la historia moderna, que es la de inventarse un pueblo en la década de los 60 para tumbar mediáticamente a Israel, la única democracia de Medio Oriente, ya que no pudieron hacerlo por la vía militar.

Saludo nazi de las organizaciones terroristas palestinas Hamas y Fatah

Lo más “divertido” de todo es que los integrantes de varias organizaciones terroristas apoyadas por el régimen iraní saludan con el saludo nazi. Se ve que al ayatolá le gusta el juego doble, porque mientras financia a la izquierda (sí, la europea también, que el negocio del petróleo da para mucho), apoya a la ultraderecha también y es conocida la implicación del régimen iraní en congresos internacionales que organiza negando lo que nadie con una mínima dosis de cordura y humanidad negaría: los crímenes de Hitler (de aquí el nombre de “Nazismo-Islamismo” que he puesto a la rúbrica de mi blog en la que expondré estos asuntos. A lo mejor debería añadir también “Izquierdismo”, dado el apoyo descarado de la izquierda a este régimen criminal que encabeza el terror tanto internamente como a nivel mundial. Especialmente la izquierda suramericana.

El socio terrorista más importante de Irán es Hezbolá, al que aporta unos 700 millones de dólares cada año, y que ha perpetrado atentados terroristas en cinco de los siete continentes del mundo, siendo Israel su principal cabeza de turco. También le ha proporcionado miles de cohetes de precisión, además de otras armas, desde 2006 hasta ahora, y se estima que la organización terrorista cuenta con unos 100 000 cohetes y misiles en su arsenal, imposibilitando la paz en Oriente Medio tanto debido a los constantes ataques contra objetivos civiles israelíes, como contra objetivos de otros países árabes de la zona en relaciones de enemistad con Irán, especialmente Arabia Saudita, que fue atacada en 2018 en su propia capital, además de otros ataques con misiles balísticos lanzados desde Yemen. Pese a ello, en este mundo hay veces que la justicia gana, y la organización terrorista fue desmantelada en Azerbaiyán, Bolivia, Chipre, Guinea, Kuwait, Nigeria, Panamá, Perú, Tailandia, Reino Unido y Estados Unidos, entre otros, mientras que cada vez más países han declarado terrorista no solo el ala militar de Hezbolá, sino también su ala política. En lo último desde luego que no destaca España, cuya ministra (de izquierda también) de Asuntos Exteriores dijo hace unos días que espera ordenes de la UE en este sentido, aunque muchos países tanto de Europa como de Suramérica y otras partes del mundo, inclusive EEUU y Canadá ya lo han hecho, sin esperar que les dicte nadie hacer lo que es justo. Como si para actuar justamente y en contra del terror se necesitara que te patrocine alguien.

Hamás, la organización terrorista que gobierna la Franja de Gaza

Otros socios importantes de Irán son los grupos terroristas palestinos Hamás, Yihad Islámica Palestina, el Frente Popular para la Liberación de Palestina, etcétera, conocidos internacionalmente por sus incontables actos de terror perpetrados no solo en la zona y contra civiles israelíes, sino también contra las fuerzas de seguridad egipcias, contra los regímenes y civiles jordanos, libaneses y de otros países árabes, contra ciudadanos estadounidenses o europeos (civiles también), y tantos y tantos actos de terror que se requieren unos cuantos libros para detallar. Como curiosidad, los terroristas palestinos también contaron en el pasado con apoyo de facciones neonazis alemanes. Da igual si es hacia la derecha o hacia la izquierda, mientras sea extremismo, los terroristas palestinos abrazan calurosamente. Estos grupos terroristas siguen existiendo hoy en día no solo gracias a la financiación iraní (según los datos existentes, Irán les proporciona unos 100 millones de dólares), sino también a la financiación europea y de la propia ONU que, inaudiblemente hasta la fecha, reinventó el derecho internacional en materia de refugiados, pero solo en el caso de los recién inventados palestinos (hasta la década de los 60 no existía tal pueblo ni hay referencia alguna en la historia del mismo, y con dicho termino se designaba, habitualmente, a los judíos que vivían en la zona). Se ve que, para la ONU, una de las organizaciones más corruptas del mundo, salpicada por delitos cometidos por sus funcionarios que van desde el acoso sexual hasta hechos mucho más graves (el periodista Eric Frattini lo describe muy bien en su libro ONU, historia de la corrupción) los refugiados de otras nacionalidades no son tan importantes como los que desestabilizan Medio Oriente ni reciben de la ilustre organización fondos tan jugosos que hasta ahora habrían sido suficientes para construir no solo un Estado, sino un mundo entero.

El drama de lo anterior es, sin embargo, que mientras Irán apoya a las organizaciones terroristas palestinas, en realidad obra en detrimento de la población civil palestina, una sociedad rota por regímenes corruptos que roban a manos llenas todas las ayudas internacionales que reciben, y sus disputas internas imposibilitan que se llegue a una situación normal en la zona. Mientras Irán paga millones a los terroristas, apenas dona algo de su inconmensurable riqueza a la OOPS (El Organismo de Obras Públicas de Socorro de la ONU). Así, mientras la UE proporcionó en los últimos diez años a OOPS unos 2000 millones USD, la EEUU proporcionó unos 3000 millones y Arabia Saudita unos 600 millones, el rico Irán solo entregó 20 000 USD. En otras palabras: mientras Irán financia con millones a los terroristas palestinos, a la población civil palestina solo le entregó, desde 2008 hasta 2017, 20 000 USD a través de la UNWRA. Esta última es una fundación igual de corrupta e inútil que la propia ONU y fue creada por esta solo para los refugiados palestinos, como si los cientos de millones de otros refugiados del mundo no importaran, La ONU no creó una ONG especialmente para, por ejemplo, los refugiados judíos que fueron obligados de marcharse de varios países árabes con las manos vacías, que son muchos más que los palestinos y a los que nadie les ha compensado con nada. O sea, mientras Irán regala millones a bandas terroristas, a la población civil palestina, en su conjunto, no le da ni para sobrevivir…

Como Irán es muy rico porque tiene mucho petróleo y gasto interno casi nulo, ya que poco dinero destina a las necesidades de su propio pueblo, entonces puede permitirse financiar no solo a los anteriores, sino también al régimen sirio de Assad, al que regaló como mínimo unos 4600 millones de dólares (no sé si lo hizo como premio por haber desmantelado al país, o por qué). Desde 2012, Irán gastó más de 16 000 millones de dólares apoyando el régimen de Assad y a sus socios en Irak y Yemen. A la larga lista anterior se añade que hospeda con gusto dentro de su propio territorio a agentes de Al-Qaeda y, pese a su fuerte tendencionismo anti-Israel, la corrupta e inútil ONU no pudo no reconocer en 2018 que “los dirigentes de Al-Qaeda en la República Islámica de Irán se han vuelto más prominentes”.

Con respecto a las tácticas que Irán usa, destacan el uso de niños soldado, el uso de aerolíneas e instalaciones civiles con propósitos militares y el reclutamiento de mercenarios extranjeros. En este último punto destacan la división Fatemiyoun de chiitas afganos, con unos efectivos de 10-12 000 soldados, y la brigada Zainabiyoun de chiitas pakistaníes. Human Rights Watch documentó que el CGRI reclutó para Fatemiyoun niños soldados y que menores de 14 años murieron en combate en Siria. Sobre Zainabiyoun no tenemos muchos datos, aunque la Fundación Jamestown informó que el grupo es financiado y reclutado por el mismo CGRI y fue usado primero en Irak y luego transferido a Siria. También destaca el uso por parte de Irán de la aviación civil y está demostrado que compañías como Mahan Air, Caspian Air, Meraj Air y Pouya Air han colaborado con CGRI y CGRI-QF, transportando agentes, armas y fondos para las campañas de Irán en el extranjero.

Está claro que es el Medio Oriente el que más sufre debido al régimen iraní, pero la verdad es que el terrorismo financiado por Irán es un problema global. Desde 1979, cuando el actual régimen subió al poder, Irán ha participado en golpes de Estado, asesinatos y atentados terroristas en más de veinte países de todo el mundo, principalmente por medio de CGRI-QF y MOIS, pero también por medio de Hezbolá o Hamás. Y va en aumento. Solo por poner unos ejemplos, menciono los siguientes hechos:

  • En 2018, las autoridades de Francia, Alemania y Bélgica detuvieron a varios agentes iraníes preparando un atentado con bomba en un mitin (político) de París;
  • En 2016, en Montevideo, Uruguay, un alto diplomático iraní fue expulsado por planear un ataque cerca de la embajada de Israel;
  • En 2016, en Manila, Filipinas, las autoridades filipinas frustraron un complot iraní para secuestrar un avión civil saudí;
  • En 2013, en Bosnia y Herzegovina se descubrió que dos diplomáticos iraníes eran, en realidad, agentes de inteligencia con conexiones con el terrorismo internacional;
  • Entre 2016 y 2018, las autoridades alemanas condenaron por espionaje a un agente del CGRI-QF
  • En 2012, en Turquía, cuatro agentes del CGRI-QF intentaron atacar varios objetivos israelíes; el atentado fue desmantelado por las fuerzas de seguridad turcas;
  • En 2012, en Bulgaria fue detenido otro agente del CGRI-QF;
  • En 2011, en Washington DC, CGRI-QF apoyó un plan para bombardear un restaurante y asesinar al embajador de Arabia Saudita en EEUU;
  • En 2011, en Karachi, Pakistán, varios agentes iraníes asesinaron al diplomático saudí Hassan al-Qahtani;
  • En 2009, en Glendora, EEUU, un agente iraní contrató a un asesino a sueldo para asesinar a un disidente iraní-estadounidense que emitía por una radio local;
  • En 1994, en Buenos Aires, argentina, Hezbolá detonó un artefacto explosivo improvisado en un vehículo (VBIED) fuera de la Asociación Mutual Israelita Argentina, con el apoyo logístico de Irán, que resultó en 95 muertos y 200 heridos;
  • En 1992, en Buenos Aires, Argentina, Hezbolá detonó un VBIED fuera de la embajada israelí, con apoyo logístico de Irán, asesinando a 29 personas e hiriendo a 252;
  • En 1992, agentes de Hezbolá, con apoyo logístico de Irán, asesinaron a cuatro disidentes kurdos iraníes;
  • En 1989, agentes iraníes con cobertura diplomática asesinaron en Viena, Austria, a un disidente iraní y otras dos personas;
  • En 1985, Hezbolá, con apoyo logístico de Irán, secuestró el vuelo 847 de la TWA y asesinó a un buzo de la Fuerza Naval de EEUU;
  • En 1980, en Bethesda, EEUU, un agente iraní asesinó a un ex diplomático iraní en el exilio, Ali Akbar Tabatabai, crítico vocal del entonces líder supremo iraní, el ayatolá Ruhollah Jomeini.

Y la lista podría seguir, en todos los continentes y a lo largo de muchos años desde la década de los setenta.

 

  • EL PROGRAMA DE MISILES DE IRÁN

“El ritmo de lanzamiento de misiles de Irán no disminuyó después del día en que se implementó el PAIC en enero de 2016, e Irán continúa dando prioridad al desarrollo de su arsenal de misiles. Irán ha realizado múltiples lanzamientos de misiles balísticos desde entonces” – Brian Hook, representante especial para Irán, en septiembre de 2018.

La resolución 1929 del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas (RCSNU) adoptada en 2010, impuso fuertes limitaciones al programa de misiles balísticos de Irán, prohibiéndole cualquier actividad relacionada con misiles balísticos que tuvieran la capacidad de portar armas nucleares. Posteriormente, el PAIC (el Plan de Acción Integral Conjunto), firmado en 2015 por Obama, dejó de incluir en sus cláusulas ninguna limitación significativa, permitiendo a Irán que avanzara con su programa de misiles balísticos. Actualmente, Irán es la mayor fuerza de misiles balísticos en Oriente Medio, con más de 10 sistemas de misiles balísticos en su inventario o en desarrollo, y una reserva de cientos de misiles que amenazan a sus vecinos de la región y desde la entrada en vigor del PAIC, Irán aumentó el ritmo de lanzamientos y pruebas de misiles, prueba clara de que el buenismo de Obama/Biden no funciona con regímenes terroristas, incumpliendo las restricciones impuestas por la comunidad internacional. En una carta de agosto de 2017 al Secretario General de la ONU, Francia, Alemania, Reino Unido y Estados Unidos condenaron el lanzamiento en Irán de un vehículo de lanzamiento espacial Simorgh en julio de 2017 por ser incompatible con la RCSNU 2231. En enero de 2017, EEUU descubrió que Irán había lanzado un misil de mediano alcance que se cree que es el Khorramshahr, que está diseñado para transportar una carga útil de al menos 1500 kilogramos y podría usarse para transportar ojivas nucleares. Se sospecha que su alcance es de al menos 2000 kilómetros, pudiendo llegar a varios países europeos.

Niños soldados en Yemen

Como si fuese poco, resulta que Irán suministra tecnología de misiles a varias organizaciones terroristas, entre ellas a las milicias chiitas de Irak, a la organización terrorista Hezbolá y a los hutíes de Yemen. Lo de Yemen fue confirmado por los restos recuperado tras varios ataques desde Yemen a Arabia Saudita (el logotipo descubierto en uno de los restos de un misil lanzado en 2017 pertenecía a la compañía iraní Shahid Bagheri Industries). “Imaginen si este misil se hubiera lanzado contra el aeropuerto de Dulles o JFK, o los aeropuertos de París, Londres o Berlín. De eso estamos hablando aquí. Eso es lo que Irán está apoyando activamente”, dijo Nikki Haley, la embajadora de Estados Unidos ante la ONU.

 

  • FRAUDES FINANCIERAS DE IRÁN

Irán usa habitualmente compañías fantasmas para acceder al financiamiento, lavar dinero y financiar el terrorismo internacional. CGRI-QF cuenta con una red de compañías de fachada que se dedican a explotar el mercado cambiario en los Emiratos Árabes Unidos (uno de sus enemigos de la zona) y para mover cientos de millones de dólares en efectivo (un ejemplo de tal compañía es Rashed Exchange). También usa a su propio banco central para ocultar movimientos de dinero hacia Hezbolá. Así, en 2018, el Departamento del Tesoro de EEUU reveló que Valiollah Seif, gobernador del Banco Central Iraní, y Ali Tarzali, director adjunto del departamento internacional del mismo banco, conspiraron junto con el CGRI-QF para ocultar transferencias ilegales a la organización terrorista libanesa, participando como intermediario Aras Habib, el presidente y director ejecutivo del Banco Islámico Al-Bilad en Irak. La trasferencia se hizo a nombre de Muhammad Qasir, de Hezbolá. En 2017, el CGRI-QF diseñó un plan para fabricar moneda falsa, usando para ello a varias empresas alemanas para ocultar su identidad.

Sobra decir que Irán no ha implementado los estándares internacionales para combatir el lavado de dinero y el financiamiento del terrorismo establecidos por el Grupo de Acción Financiera (GAFI), que designó a la República Islámica como de alto riesgo y no cooperativa. De hecho, en Irán no está tipificada como delito la financiación del terrorismo. Ali Khamenei, el líder supremo de Irán, vetó que el país se uniera a los convenios internacionales en materia debido a que podrían limitar su capacidad para financiar a Hamás y Hezbolá.

 

  • LA AMENAZA A LA SEGURIDAD MARÍTIMA INTERNACIONAL

La Armada de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán (IRGCN) desafía la estabilidad económica global y funcionarios iraníes amenazaron con cerrar el estrecho de Ormuz, a través del cual pasa el 20% del petróleo mundial. El régimen iraní proporciona armas a los hutíes de Yemen, quienes atacan buques y embarcaciones en el mar Rojo. Las embarcaciones de ataque rápido de la IRGCN han participado en el hostigamiento de naves estadounidenses en aguas internacionales en numerosas ocasiones, según el comandante del Comando Central de Estados Unidos, el general Joseph Votel. En 2017, la Fuerza Naval de Estados Unidos registró 14 casos de este tipo, en 2016 fueron 36 y en 2015 registró 22. En julio de 2017, una embarcación de la IRGCN llegó a 137 metros del USS Thunderbolt en el golfo Pérsico, lo que obligó a lanzar disparos de advertencia. En otro incidente en marzo de 2017, el USNS Invincible se vio obligado a cambiar de rumbo para evitar la colisión con varias embarcaciones pequeñas de ataque rápido de la IRGCN. La IRGCN ha utilizado drones para acercarse a los recursos navales de Estados Unidos. En agosto de 2017, un dron iraní voló cerca del USS Nimitz cuando los aviones de combate aterrizaban de noche, amenazando la seguridad de los pilotos y la tripulación estadounidenses.

A lo anterior hay que sumar los incontables ataques perpetrados directa o indirectamente a naves sauditas (es conocido el ataque a la fragata Al Madinah, por ejemplo), emiratíes (el buque Swift fue incapacitado en aguas internacionales), para no mencionar a los israelíes o europeos, y también el transporte ilícito de armas, como por ejemplo el detectado en 2016 en el golfo de Omán con destino a Yemen, o el de 2010 de Nigeria que dejó claro que Irán explota envíos comerciales más allá del golfo Pérsico y el mar Rojo.

Sin embargo, lo más molesto es la detención ilegal por parte de Irán de marineros occidentales, como lo ocurrido el 12 de enero de 2016, cuando la IRGCN incautó dos barcos ribereños de la Armada de Estados Unidos, violando el derecho internacional con respecto al derecho de paso inocente de los barcos y la inmunidad soberana de un buque extranjero, registrando y confiscando los botes, tomando fotografías y grabando videos de la tripulación. Otro incidente parecido es la detención del buque HMS Cornwall de la Royal Navy en la desembocadura del canal de Shatt al-Arab, invocando que los marineros británicos habían confesado haber participado en patrullas ilegales en aguas iraníes. Cuando el gobierno británico demostró que Irán había incautado el barco inglés a 1,7 millas dentro de las aguas iraquíes, Irán dijo que se había equivocado con las coordenadas y se negó a liberar a los marineros, que posteriormente declararon que los mantuvieron con los ojos atados y en total aislamiento, amenazándolos con meterlos en la cárcel si no confesaban que habían entrado en aguas iraníes. Al final, frente a las protestas de la UE, EEUU y el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, Irán liberó a los marineros, pero sin embargo, el entonces presidente iraní Mahmoud Ahmadinejad entregó medallas de honor a los comandantes del CGRI responsables de detener ilegalmente a los marineros e insistió en que Irán tenía todo el derecho de llevar a los marineros a juicio, calificando su liberación como un regalo para el pueblo británico.

 

  • EL CIBERTERRORISMO IRANÍ

En este campo Irán vuelve a ser de nuevo campeón y es de conocimiento general el uso por parte de la República Islámica del ciberespionaje y, principalmente, la intensa propaganda desinformativa que inunda el espacio virtual y las redes sociales de todo el mundo. Hay pruebas que demuestran que en la última década, Irán ha realizado operaciones cibernéticas dirigidas contra otros gobiernos y contra entidades comerciales de la sociedad civil en Estados Unidos, Israel, Arabia Saudita y Qatar, entre otros.

En 2012, decenas de miles de computadoras se volvieron inoperables en Saudi Aramco y RasGas de Qatar, lo que causó un daño de cientos de millones de dólares. Entre 2016 y 2017 se llevó a cabo otro ataque que resultó en la destrucción de bases de datos y afectó al gobierno saudí y elementos de su sector privado, incluida la Autoridad General para la Aviación Civil y el Banco Central.

Entre 2011-2013, CGRI llevó a cabo una campaña coordinada de denegación de servicio (DDoS) contra el sector financiero de EEUU, amenazando al sistema financiero global. Fueron deshabilitados sitios web de los bancos, impidiendo a los clientes acceder a sus cuentas en línea, lo cual tuvo como efecto decenas de millones de dólares en costos de remediación. El Instituto Mabna, vinculado al CGRI, realizó intrusiones cibernéticas masivas y coordinadas en sistemas informáticos de aproximadamente 144 universidades de Estados Unidos y al menos 176 universidades de otros 21 países, robando más de 31 terabytes de documentos y datos.

Los ciberataques son habituales no solo fuera de Irán, sino también dentro de sus propias fronteras, y se dirigen principalmente contra la disidencia, activistas y políticos moderados. A ello se añaden las restricciones a Internet que sufren los iraníes, aunque sus líderes sí usan indiscriminadamente redes como Twitter. En agosto de 2018, Facebook, Twitter y otras compañías eliminaron más de mil páginas, grupos y cuentas que se dedicaban a difundir desinformación en nombre del régimen iraní. La porquería y propaganda de odio que vierte en Internet la extensa red iraní de trolls han trasformado las redes sociales en un basurero y tras gritos como Palestina Libre, por ejemplo, siempre encontrarán uno o más yihadistas cazando inocentes que actúen consciente o inconscientemente para su causa. Lo formula Palestina Libre es una sucia táctica para atraer ingenuos, ya que nadie, o muy pocos europeos se acercarían a eslóganes pro-iraníes, mientras que así tienen a su disposición no solo un amplio abanico conformado por neonazis e izquierdistas extremistas, sino incluso a gente de bien. Usan dicha formula con todo el conocimiento del mundo porque saben que la sociedad cristiana europea es fácilmente impresionable frente al débil u oprimido, y no sabe que, en realidad, el débil y oprimido es otro, ni menos aun conoce lo que hay detrás del complicado conflicto palestino-israelí, tan poco comprensible si no se leen al menos cien libros y muchos más documentos al respecto, un esfuerzo que pocos están dispuestos a hacer en un mundo donde la superficialidad se ha puesto de moda y la incultura histórica y política reina desde los círculos altos de la sociedad hasta la base.

 

  • VULNERACIÓN DE DERECHOS HUMANOS BÁSICOS POR PARTE DE RÉGIMEN IRANÍ

En Irán prácticamente no hay derechos fundamentales y los activistas políticos y las minorías religiosas y étnicas son las principales víctimas, aunque no las únicas. La libertad de expresión y de pensamiento son inexistentes y las condenas a muerte de periodistas, blogueros, influencers u oponentes al régimen son más que comunes. En julio de 2018, Reporteros sin Fronteras calculó que veinte periodistas y nueve activistas de Internet permanecen en prisión por expresar sus opiniones en línea. El mismo es el caso de los activistas por los derechos de la mujer, que son penados con hasta 20 años de cárcel por protestar contra el hijab obligatorio, y de los activistas sindicales o ambientales.

Las minorías religiosas también son muy castigadas en Irán. Los bahaí, cristianos, judíos, zoroastrianos y los musulmanes sunitas y sufíes sufren una persecución generalizada en Irán (más abajo hay más datos). Hay informes que advierten de que se producen muertes durante la custodia y también desapariciones de los detenidos, además de la aplicación habitual del trabajo forzado y de la separación forzada de las familias como algo más que habitual. Los cristianos experimentan altos niveles de arrestos y detenciones. Por poner un ejemplo, en julio de 2018, el pastor Youcef Nadarkhani y tres miembros de su congregación fueron sentenciados a 10 años de prisión por “reunión y connivencia contra la seguridad nacional”, por organizar iglesias en sus hogares y por predicar el “cristianismo sionista”. La minoría sunita tampoco va mejor y es víctima constante de ejecuciones extrajudiciales, arrestos arbitrarios y torturas, y se les niega rutinariamente el permiso para construir templos. El mismo es el caso de los pacíficos musulmanes bahaí, quienes enfrentan una severa persecución debido a sus creencias, incluso duras sentencias de cárcel para sus líderes, acceso limitado a la educación pública y empleo, confiscación de propiedades, cierre de negocios y profanación y destrucción de cementerios.

Pero no solo ellos, sino que en Irán son perseguidos incluso los propios abogados para los derechos humanos. En junio de 2018, fueron detenido los abogadas de derechos humanos Nasrin Sotoudeh y Zeynab Taheri motivando, sin aportar pruebas, que su trabajo ponía en peligro la seguridad nacional.

Que las condiciones en las cárceles iraníes son espantosas supongo que no tengo que hablar. Se conoce de sobra que se utilizan regularmente la tortura y otros castigos inhumanos y degradantes, especialmente en la prisión de Evin, donde están encarcelados muchos de los presos políticos iraníes. Hay denuncias de amputaciones, cegamiento y flagelación, y es habitual el uso de la tortura física y mental para forzar confesiones. Los presos no tienen atención medica ni se permiten las visitas de familiares. La tasa de ejecuciones per cápita de Irán sigue siendo una de las más altas del mundo y el Código Penal de la República Islámica continúa permitiendo la ejecución de menores a partir de los 9 años para las niñas y 13 para los niños. Al menos 3 menores fueron ejecutados en 2018.

Pero la violencia contra los civiles no se da solo en Irán, sino también dentro de los territorios de sus satélites, Hezbolá siendo uno de los pilares base para ejecutar las políticas iraníes en el exterior, mientras que, en Yemen, la ONG Save the Children informó de que los militantes hutíes respaldados por Irán habrían participado en el ataque intencional de docenas de hospitales en dicho país.

 

  • EL PROGRAMA NUCLEAR DE IRÁN

El régimen iraní no niega del todo lo anterior (no podría hacerlo) y, recientemente, incluso confirmó su presencia en organizaciones terroristas de Medio Oriente. Así, el 20 de septiembre de 2019, tan solo unos días después de unos ataques a las refinerías de Arabia Saudita, el Ayatolá Alamolhoda, representante del líder supremo de Irán Ali Khamenai en la provincia de Khorassan e Imán de Mashad, declaró públicamente que: “Irán ya no es un Estado limitado a sus fronteras geográficas. (…) El Hashd al-Sha´bi  en Irak es Irán.  Hezbollah en Líbano es Irán. Ansar Allah en Yemen es Irán. El Frente Nacional en Siria es Irán. La Yihad Islámica y Hamas en Palestina son Irán. Todos se han convertido en Irán. Irán ya no somos sólo nosotros”. Aclaro que Hashd al-Sha´abi es una organización que incluye a varias milicias chiitas pro iraníes en Irak. Para más inri, el propio Hassan Nasrallah, Secretario General de la organización terrorista Hezbolá, ha reconocido en varias ocasiones que las actividades de su organización son financiadas por Irán, pero esta es la primera vez que una autoridad islámica tan cercana al líder supremo, lo confirmó explícita y públicamente.

Y continuó el líder iraní: “El sábado pasado, Ansar Allah del Yemen lanzó diez drones a las inmediaciones de Abqaiq y Khurais. En la zona de Abqaiq había una refinería de Aramco, la más importante del mundo. De allí solía exportarse petróleo. La refinería producía 7 millones de barriles de petróleo por día. Los drones de Ansar Allah del Yemen convirtieron la refinería en ruinas. (…) ¿Acaso entienden dónde está Irán? ¿Acaso el sur del Líbano no es Irán? ¿Acaso Hezbolá no es Irán? Los drones enviados por los yemenitas, que causaron tanto daño a Arabia Saudita, ¿eso no fue Irán? Dicen que los drones llegaron del norte y no del sur. ¿Qué cambia? Irán está tanto a vuestro sur como a vuestro norte. Hoy hay un musulmán alerta en cada parte de esta región”. Y como siempre, que no falte el diminuto Estado de Israel, un país del tamaño de la Comunidad Valenciana rodeado por países árabes que lo superan numéricamente en más de mil veces en cuanto a la población y desde el mapa ni siquiera se ve por entre sus vecinos: “En caso de cualquier agresión contra Irán, Israel será totalmente destruido en medio día”, advirtió. O sea, que el diminuto Israel es el rehén en caso de que cualquiera de sus muchos enemigos ataque a Irán.

Como si lo anterior fuera poco, el ayatolá Jamenei declaró en mayo de 2014: «La yihad nunca termina, porque Satán y el frente satánico existirán eternamente». Hay que saber que, para los ayatolás iraníes, Satán es Estados Unidos, el pequeño Satán es Israel, y el frente satánico es la Unión Europea y demás democracias occidentales. Curioso como justo los regímenes más demoniacos del mundo han dicho siempre lo mismo. Hace menos de un siglo escuchamos algo parecido en la Alemania nazi, ahora está en boca de uno de los regímenes más terroristas que hay en el mundo.

 

  • UNOS CUANTOS ASPECTOS GENERALES QUE ACLARAN LA COSA

Yo me pregunto ahora cómo se le ocurre a alguien pensar que negociar con tales personajes puede llevar a algo bueno. Hitler fue un psicópata, pero los lideres iraníes lo superan con creces y está claro que el régimen de los ayatolás es un peligro para la civilización occidental y para cualquier civilización, por mucho que la izquierda intente defenderlo. De hecho, defendiendo a dicho régimen, la izquierda cava su propia tumba a nivel político y podría cavar las de todos nosotros como no sepan tratar con Irán. Sería bonito si el presidente Biden tuviera en cuenta las palabras del general Mohammad Reza Naqdi, Director de la División de Cultura y Sociedad del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) de Irán. Dicho individuo dijo en un discurso de 22 de enero de 2018, en una ceremonia de entrega de premios a funcionarios del cuerpo diplomático iraní, que: “La Revolución Islámica (Yihad) se está extendiendo en Medio Oriente y se anticipan revueltas similares de esta revolución en Egipto y Túnez y en el futuro podemos anticiparnos a grandes alzamientos en estos países. (…) Los Estados Unidos están colapsando y su influencia política en la región va en decadencia y ha menguado. (…) La mayoría de los países europeos sufren hoy de un crecimiento demográfico negativo y el gen europeo se encuentra en vías de extinción. El continente europeo está cediendo terreno gradualmente a los genes asiático y africano: en el próximo siglo, estos tendrán que buscar el genoma europeo dentro de los museos”. Buscar el genoma europeo en los museos…

Igual que los nazis, por cuyas cabezas pululaban cuentos canalizados desde Andromeda y se creían los salvadores del mundo por asesinar a millones de inocentes indefensos, niños, mujeres y ancianos incluidos, el régimen islámico de Irán se cree elegido por Alá para llevar a cabo la misión de expansión islámica global y un plan para crear el gobierno mundial del Mahdi, el mesías chiíta. Para ello, el gobierno de Irán invierte cantidades impresionantes de dinero para financiar a grupos terroristas para que exporten la yihad en todo el mundo y así sustituir el ruinoso (y ya arruinado) Nuevo Orden Mundial nazi-izquierdista occidental. Ello no es ningún secreto y han reconocido abiertamente que lo hacen para “implementar el discurso revolucionario del Imam Ruhollah Jomeini a nivel mundial”. Los únicos que no perciben el peligro yihadista son los políticos europeos, especialmente los de la izquierda, y canales mass-media del tipo de la BBC que intentan convencer a los europeos de que la yihad es algo espiritual (que también, pero esto solo es uno de sus aspectos), cuando los propios lideres islamistas hablan de guerra (no interior, sino guerra-guerra).

Los ayatolás iraníes consideran que la Revolución Islámica es superior a las anteriores (la francesa, la norteamericana, etcétera) y que el islam será la religión del “decadente e inmoral Occidente”. El yihadismo iraní ya ha penetrado en América Latina, Asia Central, Líbano, Irak, Siria, el Cáucaso, el Golfo de Adén, Bab El-Mandeb, las fronteras de China y la costa mediterránea y los lideres iraníes lo celebran sin ocultarse, afirmando públicamente que “Irán tiene el poder y la capacidad material y espiritual para exportar su revolución al mundo, mientras que los sunnitas como el régimen saudita que controla el Hiyaz (noroeste de la Península de Arabia) ha sufrido derrotas en todos sus planes de expansión y todas sus amenazas y esfuerzos contra Irán se han convertido en oportunidades para Irán”. Pero si los líderes europeos son incapaces de darse cuenta de que el régimen yihadista iraní está consolidando un cinturón chiíta conformado por Irán, Azerbaiyán, Irak, Siria y Líbano, este último a través de Hezbolá, el rey jordano Abdallah sí está temeroso respecto a la expansión de Irán en la región y advierte sobre ello desde 2004.

Los líderes árabes sunnitas incluso consideran que la organización terrorista palestina Hamás, que actualmente gobierna en Gaza, ha fundado allí un “emirato iraní” totalmente subordinado a Irán, igual que hizo Hezbolá en Líbano. Por ello no consideran a dichas organizaciones como movimientos de resistencia, como nos son presentados en Occidente por la muy bien encubierta propaganda islamista, sino “contratistas” que imponen la agenda iraní en el exterior, acusando a Hamás que se aprovecha de los problemas de los palestinos con fines políticos. El problema se agrava debido a la alianza con Rusia, que es criticada incluso por la red interna pravda.ru (al final del artículo, en Fuentes, encontráis el artículo que lo detalla).

La principal meta del régimen iraní, públicamente expresada, es derrumbar a Israel, después de lo cual seguiría el derrumbe de la cristiandad, que sería sustituida por el islam. En este punto hay que conocer algunas diferencias entre las tres religiones abrahámicas. Por haber sido los primeros en adoptar el monoteísmo, los judíos se consideran a sí mismos el pueblo de Dios, pero aceptando que hay muchas otras vías para la salvación y rechazando de plano el proselitismo. A diferencia del judaísmo, el cristianismo y el islam se consideran a sí mismas las únicas vías de salvación y el islam es, además, un credo supremacista que impele a sus fieles a propagar su religión por todas partes. Pero, a diferencia del cristianismo, el islam promueve el proselitismo no solo por medio de la palabra, sino también por medio de la espada (la yihad), ambas siendo unas religiones con pretensiones globales. Aunque tanto el cristianismo como el islam son prácticamente hijas del judaísmo y tienen sus raíces en este, las dos  han impulsado la judeofobia hasta el asesinato, justificándolo en una teología de reemplazo. Mientras el cristianismo considera que los cristianos han sustituido a los judíos como pueblo elegido, el islam considera lo mismo y, además, que las promesas de la Torá a Abraham y a su descendencia en realidad se hicieron a Ismael, el padre de la nación árabe. El islam también considera que los cristianos y los judíos tergiversaron la Biblia, que solo el islam es la verdadera religión y que no hay otra ni habrá, ya que Mahoma fue el último profeta.

Con respecto a que el propio Corán reconoce el derecho del pueblo judío sobre la antigua tierra de Israel (algo más extensa que el actual Estado judío y que incluía no solo a Judea y Samaria, sino otros territorios también), los ayatolás y demás radicales islamistas afirman que sí es cierto, pero que esto se cumpliría cuando los cristianos y los judíos se conviertan al islam. Ello es la verdadera razón que subyace tras las guerras de Medio Oriente contra Israel: se trata de una guerra religiosa, para nada territorial. Y también religiosa es su guerra contra Occidente, aunque esto aún está en su fase de inicio (esperemos que no la sobrepase). Por ello Irán destina enormes recursos económicos financiando a organizaciones terroristas para fustigar al pequeño país, por ello apoya al régimen de Bashar al Assad, para tener bases cercanas a Israel, y también por ello emplea a Hezbolá, en el norte, y a Hamás para atacar al Estado judío por el sur. Los que intentan dar un halo materialista al conflicto árabe-israelí son desinformadores o desinformados. El conflicto es religioso. Es Yihad.

Hace poco fue el propio jeque Ahmad Adwan, un erudito musulmán que vive en Jordania, quien dijo en su página personal de Facebook que no hay tal cosa como «Palestina en el Corán. Alá ha asignado la Tierra Santa a los hijos de Israel hasta el día del juicio (Corán, Sura 5, El Sura de la Mesa, versículo 21), e «Hicimos los Hijos de Israel los herederos (de la tierra)» (Corán, Sura 26, El Sura de los Poetas). Yo le digo a aquellos que distorsionan el libro de su Señor, el Corán: ¿De dónde trajeron el nombre de Palestina, ustedes mentirosos, malditos, cuando Alá ya lo ha llamado La Tierra Santa y legó a los Hijos de Israel? No hay tal cosa como «Palestina» en el Corán. Su demanda de la Tierra de Israel es una falsedad y constituye un ataque contra el Corán, los judíos y sus tierras. Por lo tanto, vosotros (los palestinos) no tendréis éxito y Alá os juzgará y os humillará, porque Dios va a proteger a los judíos. (…) Los palestinos son asesinos de los niños, ancianos y mujeres. Atacan a los judíos y luego usan esos (niños, ancianos y mujeres) como escudos humanos y se esconden detrás de ellos, sin piedad para sus hijos como si no fueran sus propios hijos, con el fin de decirle a la opinión pública de que los judíos tienen la intención de matarlos. Esto es exactamente lo que vi con mis propios ojos en los años 70, cuando (los palestinos) atacaron al ejército jordano, que los había albergado y protegido. En vez de dar gracias al ejército jordano, llevaron a sus hijos contra el ejército jordano, con el fin de hacer creer al mundo que el ejército mataba a sus hijos. Esta es su tradición (de los palestinos) y su costumbre, su crueldad, tener corazones de piedras hacia sus hijos y mentir a la opinión pública para obtener su apoyo» (el artículo completo está en Fuentes). Lo anterior es uno de los muchos ejemplos que se pueden dar en este sentido. En el post que hice al respecto (no lo he difundido aún porque haré una serie en su lugar, pero lo pueden leer en mi blog), hay muchos otros, además de incontables pruebas de muchas clases que dejan un sabor más que amargo y delatan la desvergonzada guerra árabe contra un diminuto pueblo ancestral que volvió a su tierra después de un largo exilio forzado, comprándola además, no conquistándola, como hicieron otras potencias europeas a lo largo de la historia, para protegerse del fuerte antisemitismo europeo que desembocó en la Segunda Guerra Mundial y acabó con dos tercios del pueblo judío que, pese a su reducido tamaño y a su dolorosa historia, aportó tanto a esta humanidad.

Volviendo a Irán, hay que saber que, para conseguir sus propósitos a nivel internacional, usa un método que nunca ha fallado: financia a ambos bandos, tanto a partidos políticos de la izquierda como de la derecha. En Francia, financió al partido de extrema derecha Frente Nacional de Francia de Jean Marie Le Pen, un personaje que tuvo la desfachatez de afirmar que las cámaras de gas nazis fueron solo “un detalle de la historia”, reafirmándose en una postura por la que ya había sido condenado en 1991 por un tribunal de Versalles. En España, el régimen iraní financió a Vox, lo cual fue reconocido abiertamente por sus dirigentes explicando que se trata de una donación legal, mientras que el líder de Podemos participó dando charlas semanales en el canal iraní de difusión en lengua castellana HispanTv. Personalmente, considero tanto lo anterior como su declaración que el Holocausto fue “un mero problema burocrático” como fallos juveniles y se agradece que no se han vuelto a repetir. Unos contactos por aquí me preguntaron los días pasados sobre la financiación de Podemos; personalmente, considero que no recibió financiación iraní (en Fuentes hay un artículo al respecto), aunque no he investigado el tema. Además, aprecio el gesto posterior de Pablo Iglesias explicando que, en realidad, no banalizaba el Holocausto en su artículo. Sin embargo, considero que hay que tener mucho cuidado con aspectos tan dolorosos como el asesinato de millones de inocentes, especialmente si vienen por parte de altos cargos de Estado. Sobran neonazis, extremistas de izquierda, yihadistas, islamistas radicales y conspiranoicos que trivializan el Holocausto; la postura correcta de nuestros políticos sería concienciar a la población de eventos tan trágicos para que nunca se vuelvan a repetir, ya que uno de los rasgos más dramáticos de esta humanidad es que no aprende de su historia, y también de prevenir discriminaciones que pueden dar lugar a actos como el de Benidorm que leerán más abajo y que dejó a España con una imagen internacional de un país tercermundista antisemita del calado de Yemen. No hay evento histórico mejor documentado que el Holocausto y tiene que ser uno subnormal sin remedio para negarlo, o sociópata perdido (Uso esta palabra porque el antisemitismo es una enfermedad psíquica calificada como psicopatía o sociopatía por los psicólogos. Es la más antigua de las sociopatías de la tierra y se debe principalmente al cristianismo y, posteriormente al islam, que hicieron durante siglos del antisemitismo el punto principal de sus ideologías de sustitución. Es una manifestación de odio inadmisible en una sociedad civilizada, se da principalmente en las capas bajas de la sociedad, y hay que ser conscientes de que una psicosis que se prolongó durante casi dos milenios no se puede sanar de un día para otro. En Europa, la principal causa del resurgimiento del antisemitismo en los últimos años son los inmigrantes árabes, en segundo lugar está la extrema izquierda, y en menor medida la ultraderecha).

Pero Irán no financia solo a los partidos y la mass-media europeos, sino también a los de América Latina, donde la propaganda desinformativa odiosa del régimen iraní cunde aún más debido a que los pueblos suramericanos desconocen en gran medida tanto la historia como la realidad de Europa y Medio Oriente. Más abajo aportaré datos que demuestran que los líderes venezolanos y de otros países sudamericanos cooperan con los terroristas yihadistas, especialmente con los de Hezbolá, que han inundado el continente sudamericano, donde ganan ingentes cantidades de dinero participando en delitos de todo tipo, principalmente trafico de drogas y de armas, y lavado de dinero.

Bases subterráneas iraníes descubiertas recientemente. La entera colección de fotos la pueden ver en el penúltimo artículo indicado en Fuentes

Sin embargo, lo que más preocupa es el tema nuclear. Datos recientes delatan que Irán construye bases nucleares subterráneas. Por lo menos es lo que se deduce de las imágenes satelitales obtenidas por Associated Press, que muestran la nueva construcción de la instalación nuclear subterránea de Fordow en Irán, utilizada para el enriquecimiento de uranio (el artículo entero está en Fuentes). En el mismo sentido informa el New York Times, quien delató que Irán está trasladando la base nuclear clave de Natanz bajo tierra. Se sabe que las reservas de uranio enriquecido de Irán son de más de 2,4 toneladas, doce veces por encima del tope establecido por el acuerdo. También se sabe que Irán ha estado enriqueciendo uranio con una pureza de hasta el 4,5%, por encima del límite del 3,67% del acuerdo, aunque por debajo del 20% que alcanzó antes del acuerdo. En una entrevista con Reuters, Rafael Mariano Grossi, director del Organismo Internacional de Energía Atómica que supervisa el acuerdo, dijo que hay habido demasiados incumplimientos por parte de Irán como para decir que el acuerdo simplemente volverá a entrar en vigor. “No puedo imaginar que vayan a decir simplemente, ‘Estamos de vuelta al punto de partida’ porque el punto de partida ya no está ahí”, dijo Grossi en la sede del OIEA. “Hay más material (nuclear), (…) hay más actividad, hay más centrífugas, y se están anunciando más. Entonces, ¿qué pasa con todo esto? Esta es la cuestión que deben decidir a nivel político”, dijo Grossi. Por su parte, el embajador iraní ante el OIEA, Kazem Gharibabadi, rechazó la evaluación de Grossi y dijo que no habría ningún acuerdo: “No habrá ninguna renegociación del acuerdo y en caso de que se reactive, no es necesario un nuevo documento sobre el papel de la Agencia. No es necesario para complicar la situación”, escribió. Posteriormente, Irán manifestó cierta comprensión y dijo que está dispuesto a cumplir el acuerdo si los Estados Unidos levantan las sanciones que se impusieron tras la retirada de Trump, pero dijo que no aceptaría negociaciones para un acuerdo posterior.

Bandera de Israel que apareció en Irán hace unos días, agradeciendo a Israel por evitar un colapso nuclear. Hay que saber que en Irán tal «delito» está duramente castigado con cárcel o muerte.

Mientras, el recién asesinato del científico nuclear iraní Mohsen Fakhrizadeh, el jefe del programa de armas nucleares de Irán, ha aumentado las tensiones en la región, Irán culpando de ello a Israel, que no hizo ninguna declaración al respecto. Por otra parte, las tensiones entre Teherán y Occidente han empeorado debido a la ejecución del disidente Ruhollah Zam, que provocó una protesta mundial. Como si fuese poco, el presidente iraní Hassan Rouhani dijo que los programas de misiles de Teherán, vistos por Washington como una amenaza a la estabilidad regional, no son negociables y que Joe Biden es “muy consciente de ello”, descartando detener sus programas de misiles o cambiar su política regional. En lugar de ello, Irán exigió la compensación por los daños económicos causados durante la retirada de EEUU del acuerdo nuclear. “Los americanos intentaron durante meses añadir el tema de los misiles (a las conversaciones nucleares) y esto fue rechazado. Trump no estaba informado y no conocía el asunto, pero Biden conoce bien los detalles del acuerdo”, dijo Rouhani en una conferencia de prensa televisada en Teherán.

Una cosa curiosa es una foto que la prensa iraní publicó accidentalmente los días pasados, junto con otras fotos mostrando al difunto general de brigada de la Guardia Revolucionaria (IRGC), Dr. Mohsen Fakhrizadeh, cerebro y líder del programa nuclear militar iraní, abrazando y charlando con el difunto comandante de la Fuerza Quds de la IRGC, Qasem Soleimani, pretendiendo demostrar con ello que los dos generales eran los que habían contribuido a convertir a Irán en una superpotencia hegemónica en el mundo islámico, uno exportando la revolución islámica en el mundo y el otro adquiriendo un arsenal de armas nucleares. En dicha foto, se ve al Dr. Fakhrizadeh recibiendo un premio especial del presidente Rouhani por su papel en el logro del Plan de Acción Integral Conjunto, también conocido como el acuerdo nuclear de Irán, concluido con EE.UU., Gran Bretaña, Alemania, Francia, Rusia y China en 2015, y que forma el objeto de este artículo. El premio fue otorgado el 9 de febrero de 2016, poco después de que el acuerdo entrara en vigor y tras la confirmación del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de que Irán había compartido con el organismo la información necesaria sobre las posibles dimensiones militares de su programa nuclear.

La pregunta que nace mirando esa foto es por qué los dirigentes iraníes estaban tan agradecidos con el jefe de su programa nuclear que había aceptado, según lo declarado por el presidente Barack Obama, parar cualquier vía que posibilitara que Irán obtuvieran un arma nuclear. “La respuesta es simple y es una de la que el presidente electo Joe Biden debería tomar nota. Fakhrizadeh fue el experto que le dijo al equipo negociador en qué asuntos debían insistir para asegurarse de que el acuerdo mejorara la capacidad iraní de adquirir un gran arsenal nuclear. Y, gracias al mal manejo de las negociaciones por parte del equipo americano, consiguieron todo lo que él quería. Tenía todas las razones para alegrarse”, se lee en el artículo de Israel Noticias que publicó dicha foto. “Primero, consiguió obligar a los americanos a aceptar una serie de extinciones que terminan después de 15 años”, prosigue el autor del mismo artículo. “El plan era levantar el embargo de armas después de 5 años, cancelar las restricciones a la investigación, el desarrollo y el uso de centrifugadoras avanzadas después de 8 años, borrar los límites del nivel de enriquecimiento de uranio después de 10 años y, después de 15 años, permitir a Irán enriquecer tanto uranio como desee, a cualquier nivel, incluido el militar, y construir reactores de agua pesada que pueden utilizarse para producir plutonio, una forma más fácil de producir armas nucleares. Además, se permitió a Irán mantener activas todas sus instalaciones nucleares, incluida la instalación subterránea profunda secreta de Fordow, que se construyó únicamente con fines militares, y no se desmanteló ninguna de sus 19 000 centrifugadoras. 6000 se mantuvieron enriqueciendo uranio y el resto se desmontaron y almacenaron en salas de producción subterráneas o se utilizaron para otros fines que no fueran el enriquecimiento de uranio. No se hizo ninguna referencia al desarrollo y la producción de sistemas vectores, a saber, misiles, y todas las sanciones internacionales impuestas a Irán se levantaron inmediatamente con una bonificación de 1700 millones de dólares en efectivo. Por si esto no fuera suficiente para justificar la alegría de Rouhani y Fakhrizadeh, también celebraban otro gran logro: la ausencia de una verdadera supervisión del programa nuclear militar. La vigilancia se limitará sólo a los sitios declarados. Si el OIEA desea inspeccionar otros sitios presentará una solicitud a un comité y expondrá su fuente para la solicitud. Y, como guinda del pastel, los inspectores no tendrán acceso a los científicos iraníes, en primer lugar, al propio Fakhrizadeh”, se lee en el mismo artículo.

Mohzen Fakhrizadeh

En realidad, Fakhrizadeh tenía un largo historial en la OIEA y sabía perfectamente cómo manejarla, tal como demuestra el archivo nuclear iraní capturado por el Mossad, la inteligencia israelí. De dicho archivo se desprende con claridad que Irán en ningún momento quiso abandonar su proyecto militar cuando firmó el acuerdo en 2015. Por ello, el presidente Biden tendrá que ser muy cuidadoso y no reanudar un acuerdo defectuoso desde su mismo inicio. Por ello Irán dijo recientemente que está dispuesto a negociar, pero solo si se mantiene el mismo acuerdo (y si no se toca el asunto de los misiles balísticos con que ataca a sus vecinos).

Otra pregunta que nace analizando este espinoso asunto es por qué ocultaría alguien un programa nuclear, si es pacífico. Fotos de los túneles y bases subterráneos en Irán han delatado su actividad nuclear no solo ahora, sino en 2003 también. En realidad, Irán tiene muchas instalaciones de este tipo y hace poco presentó un lanzador móvil de misiles balísticos en una especie de tren que puede ser trasladado de una instalación subterránea a otra. También se sabe que construyó bases subterráneos en Imam Ali, en Siria, y lo mismo en el caso de Hezbolá, ayudando también a los hutíes de Yemen a ocultar la construcción de misiles y aviones no tripulados. Se desconoce el tamaño de la base oculta, pero sí se sabe que hay varias carreteras conectadas a la nueva entrada al túnel, y Gran Bretaña, Francia y Alemania ya han expresado su preocupación por las avanzadas centrifugadoras de Irán de Natanz. Lo anterior deja claro que Irán oculta aspectos de su programa nuclear y con ello viola el acuerdo de 2015.

 

  • ATROCIDADES VARIAS

Sobre las atrocidades cometidas por el régimen iraní se pueden escribir libros enteros y sobra poner en cualquier buscador de internet las palabras claves y se le abrirán miles de páginas delatando los crímenes de uno de los regímenes más atroces del mundo. Empezando con el uso de niños en guerras, con la pedofilia que es una institución legal en Irán (una niña puede ser casada a los 7 años de edad), con la ejecución de los disidentes no solo en territorio iraní sino incluso en atentados perpetrados en suelo europeo, y terminando con los “crímenes de honor” (en Irán, si una mujer es violada será apedreada hasta la muerte porque se considera que ha sido provocadora, y si se defiende y mata por error al violador, será ahorcada en la plaza pública – en el libro ¡Basta! de Pilar Rahola hay una emotiva carta escrita por la madre de una joven que sufrió lo anterior) y la represión de la mujer, estamos hablando de uno de los regímenes más atroces de la tierra y de todos los tiempos. De paso, con una ideología internacionalista declarada públicamente y contando con recursos que pocos países tienen (recursos que no llegan al oprimido pueblo iraní, sino que se destinan a guerras, atentados terroristas y a actividades como las anterior expuestas). No me extenderé mucho en este aspecto y solo aportaré unos cuantos artículos al respecto:

 

 

12) EL YIHADISMO IRANÍ EN AMÉRICA LATINA

“La indiferencia, e incluso complicidad con la que los países sudamericanos permiten la intensa actividad iraní y el crecimiento de Hezbolá en toda la región, además de un crecimiento paralelo del salafismo sunita, además de la impunidad de la triple frontera como zona oscura de blanqueo de dinero para el terrorismo, es el ultimo de estos grandes ejemplos sobre lo que denomino rendición, ceguera, o indiferencia suicida, o cualquier eufemismo que queramos utilizar”, escribe Pilar Rahola en su libro ¡Basta!.

El avance del islamismo en casi toda América Latina es un fenómeno más que preocupante. El punto neurálgico es el llamado “la triple frontera”, un punto sensible entre Brasil Paraguay y Argentina, en el epicentro del continente sudamericano. En ese triangulo de la delincuencia hay tantos espías por metro cuadrado como en Casablanca, aseguran los lugareños. Los tres países poco hacen para resolver la situación y en el caso de Argentina el asunto es aún más dramático, pues parece que, igual que el gobierno de Perón ganó fortunas dando protección a los criminales de guerra nazi que se escaparon después de la Segunda Guerra Mundial con pasaportes vaticanos y suizos hacia el continente sureño, el gobierno de Cristina Kirchner, seguidora del peronismo, se forró cobijando a terroristas iraníes. Pero no se trata solo un triangulo de delincuencia, sino también de un nido de terroristas de todo tipo, principalmente yihadistas de Hezbolá y Al-Qaeda, que operan en la región con total libertad. De hecho, fue en ese triangulo donde se preparó el atentado de AMIA perpetrado en Buenos Aires, Argentina, que tuvo como resultado 85 víctimas mortales y 300 heridos.

La zona es llamada con frecuencia “el pequeño Líbano” debido a la presencia masiva de libaneses que se establecieron allí en el ultimo siglo y el proselitismo islamista está a la orden del día. En la paraguaya Ciudad del Este, ubicada en el triángulo, de los 300 000 habitantes, 50 000 son musulmanes. La presencia masiva de iraníes en la zona se debe a los acuerdos que Hugo Chávez firmó con su homólogo iraní, el presidente Mahmud Ahmadineyad. Con la ayuda de los demás países del eje bolivariano, los recién llegados agentes iraníes y de Hezbolá están tejiendo una red impresionante que se dedica desde hacer negocios y diplomacia, hasta blanqueo de dinero, propaganda yihadista y apoyo al terrorismo.

El conocido periodista Alon Ben David consiguió entrar en una de las mezquitas de Ciudad de Este y el reportaje que hizo es más que aclarador. En la mezquita vio expuesta la foto del ayatolá Muhamad Hussein Fadlallah, el mentor espiritual de Hezbolá, y también los libros de Jomeini y los textos de Hassan Nasrallah, el actual dirigente de la organización terrorista. La mezquita, igual que todas de la zona, sirve, entre otras, para recaudar el diezmo para Hezbolá.

En la misma zona se ubican la mayor parte de los comerciantes que se relacionan con Hezbolá y también allí vivía Muhammad Amadar, que fue detenido en Perú cuando preparaba un atentado contra turistas israelíes. La cúpula dirigente de Hezbolá en la triple frontera cuenta entre sus miembros con Mohammed Youssef Abdallah, residente en Ciudad del Este desde 1980, constructor de la gran mezquita Profeta Mahoma y al que se considera el chiita mas influyente de la región; Farouk Abdul Omairi, un comerciante y fanático religioso, artífice de la gran mezquita Husseinia de Ciudad del Este con mas de 4000 metros cuadrados construidos y un presupuesto de 4 millones de dólares, y pieza clave para mover a los ciudadanos libaneses por la zona, vinculado por la justicia francesa con el terrorista Mohamed Adel Taki, detenido en Costa de Marfil con 70 kilos de explosivos, detonadores, armas de todo tipo y lanzacohetes; Bilal Mohsen Wehbe, un empresario señalado por diversos servicios de inteligencia; y Assad Ahmad Barakat, amigo personal de Nasrallah.

Joseph Humire, director ejecutivo del Center for a Secure Free Society y estudioso del fenómeno yihadista en ese continente dijo que: “El primer objetivo de Hezbolá en la triple frontera es recaudar fondos mediante el narcotráfico, el contrabando, el crimen organizado, etcétera. También lo hace con la ayuda de las comunidades islamistas. En segundo lugar, vigila los blancos occidentales a atacar a la orden del Líbano o Irán. Estos objetivos son principalmente judíos o israelíes, pero también estadounidenses y europeos. Y en tercer lugar, cumple el objetivo de servir como primera línea de defensa para Irán, en caso de que el conflicto aumente en Oriente Próximo, ya sea contra Estados Unidos, ya sea contra Israel”.

Los informes de varios servicios de inteligencia avisan de que la recaudación en la triple frontera para Hezbolá llega a unos 100 millones de dólares anuales, que provienen principalmente de actividades delictivas. Los mismos informes avisan de que las conexiones entre la extrema izquierda y los islamistas procede de los vínculos con el narcotráfico. También se trafica con cheques de viaje, según demostró la agencia Reuters: “En el valle de la Bekaa – epicentro de la actividad de Hezbolá – y en la ciudad de Baalbek se producen millones de dólares falsos al año. Son ingresados en la triple frontera, donde sus cómplices comerciales los introducen en el circuito de compraventa de todo tipo de mercancía. Una vez cambiado el dinero, la estructura delictiva islamista adquiere cheques de viaje, que se descambian en diversos países de Europa, a los que entran con pasaportes falsos paraguayos y brasileños. Con estas mínimas identificaciones, transportan los billetes verdaderos al Líbano”.

El epicentro es la Ciudad del Este, seguido de Foz de Iguazu, una ciudad brasileña que cada día es más musulmana y destaca por la gran cantidad de ciudadanos libaneses acaudalados que se han afincado en la zona, por las mezquitas construidas por Irán y por los símbolos de Hezbolá enarbolados por todas partes.

Sin embargo, el ejemplo más grosero de colaboración entre autoridades estatales con el terrorismo se da en Venezuela. En ese país, destacan los nombres de Ghazi y Oday  Nassereddine, activos líderes de Hezbolá en la región, junto con Tareck El Aissami, gobernador del estado de Aragua, y el argentino Suhail Assad, discípulo de Mohsen Rabbani, buscado por Interpol por el atentado de la AMIA. Desde 2008, el Departamento del Tesoro de Estados Unidos ha incluido a Nassereddine en su lista negra como terrorista y el FBI lo ha puesto en la lista de personas mas buscadas. En un artículo para Inter American Security Wath titulado The Mounting Hezbollah Threat in Latin America, los analistas Roger F. Noriega y José R. Cardenas escribían lo siguiente sobre esta familia: “Ghazi Nassereddine, natural de Líbano, es en la actualidad el líder de rango superior del partido de Hezbolá en Venezuela, a causa de su papel diplomático y de su estrecha relación con el antiguo ministro de Interior, Tarek El Aissami, hombre de confianza de Chávez y actual gobernador del estado de Aragua. Junto con dos de sus hermanos dirige una red cuyo objetivo es extender la influencia de Hezbolá por Venezuela y por toda Sudamérica. Aprovechando su estatus diplomático, Nassereddine ha construido y consolidado las relaciones con importantes operadores de Hezbolá. (…) Abdallah, su hermano, es un exmiembro del Parlamento venezolano y ex vicepresidente de la Federación de Entidades Árabes de Estados Unidos en Sudamérica. Reside en la isla Margarita, desde donde dirige operaciones de blanqueo y gestiona parte de las actividades empresariales de Hezbolá en el continente. Oday Nassereddine, hermano pequeño de Ghazi, es responsable de establecer centros de entrenamiento en la isla y recluta activamente a través de los Círculos Bolivarianos locales para enviarlos a Irán, donde se entrenan y consolidan su formación”.

Sin embargo, el principal apoyo de la organización terrorista es el propio gobierno bolivariano. En un articulo del diario ABC de abril de 2015, su corresponsal en Washington, el prestigioso analista Emili J. Blasco, autor del libro Bumerán Chávez: Los fraudes que llevaron al colapso de Venezuela, relató el testimonio de Rafael Isea, antiguo viceministro de Finanzas de Chavez: “Nicolas Maduro negoció directamente con el jefe de Hezbolá, Hassan Nasrallah, el despliegue de células de esa organización radical chií en y desde Venezuela. En un encuentro entre ambos en Damasco en 2007, concertado por Hugo Chávez, el entonces titular de Exteriores, abordó un acuerdo marco que amparaba actividades de narcotráfico, blanqueo de dinero, suministro de armas y entrega de pasaportes con el líder de la milicia libanesa que Estados Unidos cataloga como terrorista”.

Se calcula que han llegado centenares de funcionarios iraníes al país, mientras que el numero de militantes chiitas con visados legales que se pasean por la región es incontable. Toda esta bomba de relojería que se prepara en Sudamérica todavía no ha provocado la movilización, colaboración y priorización de los diversos países afectados con el fin de combatir el peligro, ni tampoco ha movilizado a la ruidosa izquierda sudamericana.

 

  • EL BUENISMO IZQUIERDISTA Y EL NAZI-ISLAMISMO

“En la defensa de las libertades, el fascismo es tan letal como el buenismo, y ambos beben del pozo indecente del populismo” – Pilar Rahola

«El islamismo es la forma más eficaz y letal de imperialismo del siglo XXI», dice Pilar Rahola hablando de este régimen fascista que intenta imponer una tiranía islamista feudal en pleno siglo XXI. Frente a ello, se desliza el buenismo, que un porcentaje importante de la izquierda internacional ha adoptado como un paraguas que protege el islamismo en un acto más o menos consciente. Dicho buenismo nació como contraposición al malismo de la ultraderecha y sus intenciones son loables, pero que jamás darán ningún resultado positivo sino todo lo contrario, porque no se puede luchar contra la xenofobia de la ultraderecha minimizando la xenofobia del islamismo totalitario. “Hablando claro, detrás de un imán que defiende el salafismo, no hay una representación de otra cultura o religión. Hay un delincuente, un ideólogo de la opresión, un fascista, tal como los denomina el escritor argelino Boualem Sansal, una voz lúcida en medio de lo que él denuncia como el silencio ensordecedor de los intelectuales. Igual que otros intelectuales musulmanes que se enfrentan a esta locura (y que están amenazados de muerte), Sansal tampoco entiende qué hace la izquierda occidental, y advierte que ´se está produciendo una islamización del islam´, es decir, que la ideología totalitaria está devorando la identidad plural de las tierras musulmanas. Como el nazismo, como el estalinismo, como todas las ideologías de la muerte. Y lo hace con un valioso aliado: la indiferencia del progresismo mundial. (…) El buenismo nace del feroz antiamericanismo, antiisraelismo y, probablemente, antioccidentalismo de la izquierda tradicional. (…) Así es como se forma la ecuación que deriva del buenismo: falta de referentes, antiamericanismo feroz, obsesión antiisraelita, a menudo transmutada en neoantisemitismo, creencia en una idea antiimperialista del islamismo, confusión entre la pluralidad religiosa y la defensa de una ideología fanática, y obsesión por no caer en las manos de la xenofobia”, escribe la periodista Pilar Rahola en su libro ¡Basta!.

Saludo nazi de Hezbolá

Pero ello es como si la izquierda hiciera equipo con el nazismo y la ultraderecha, porque la verdad es que el islamismo, igual que su hermano occidental, el nazismo, es una ideología ferozmente imperialista y opresora; y no hay nada más xenófobo y racista que el islamismo. Dicho de una forma más simple: el islamismo se podría llamar nazismo oriental y pruebas que apoye la afirmación hay de sobra no solamente en los propios programas y discursos de los líderes islamistas, sino también en un sinfín de reportajes fotográficos que delatan cómo, desde el siglo pasado hasta la fecha, el islamismo se ha entretejido permanentemente con el nazismo, empezando con el muftí Hajj Amin al-Husseini de Jerusalén, gran amigo de Hitler y coparticipe en el asesinato de millones de judíos inocentes durante la

Hajj Amin al-Husseini, el mufti de Jerusalén, saludando a sus tropas nazis que entrenó para Hitler

Segunda Guerra Mundial tanto en Europa como en algunos países árabes, y terminando con las esvásticas izadas por las turbas de  palestinos por las calles de Medio Oriente. Así que la actual izquierda, en su honrado intento de luchar contra la xenofobia de la derecha, cae en un error mucho más grave, defendiendo una ideología igual de xenófoba que el nazismo y, dadas las circunstancias, mucho más letal que este debido a que países como Irán pretenden desarrollar armas nucleares, con el apoyo de presidentes como Obama o Biden. Por lo que no me equivoco con nada cuando afirmo que el buenismo izquierdista es una lacra que imposibilita la defensa a su propia 

población.

“La izquierda debe preguntarse por qué tiene tan claras las cosas cuando se trata del nazismo o el fascismo, y tan oscuras cuando se trata de esta ideología que sin duda se mueve con pautas de carácter inequívocamente fascista. Como repetimos hasta la extenuación quienes clamamos en este desierto, las tres son ideologías de muerte, las tres buscan la opresión del ser humano, las tres se imponen por la violencia y las tres odian las libertades. (…) La contención de la izquierda actual respecto del fenómeno islamista me parece un acto rotundo de traición a la lucha por los derechos humanos y por la libertad. (…) Es una situación de orfandad en que la izquierda ha

Palestinos nazis

dejado a mucha gente que, acechada por el islamofascismo, ha acabado abrazando posiciones de extrema derecha que nunca habrían pensado aplaudir (personalmente conozco varios casos). La simbiosis entre la incapacidad de la izquierda para enfrentarse al nuevo fenómeno y la capacidad de la derecha y la extrema derecha para vender simplismo xenófobo como solución a los problemas es la madre de estos huevos podridos. (…) Si la izquierda y la centroizquierda occidentales hubiesen sido capaces de estructurar un relato inteligente y frontalmente comprometido contra el islamismo, habrían cortado el recorrido de éxito del populismo y el fascismo. Pero no ha sido así; la izquierda ha proyectado una mirada paternalista y soft hacia el nuevo fenómeno, se ha inhibido en la defensa de las libertades, ha abandonado a las víctimas de esta ideología totalitaria, no ha enviado mensajes claros y, sobre todo, ha continuado demonizando a quienes levantaban la voz. La unión de todo eso ha provocado la catástrofe. Que no lloren ahora por el crecimiento del fascismo, porque si se miran en el espejo, verán que la bestia ha sacado munición de su inoperancia y de su inhibición. (…) Quizá el ejemplo más salvaje (por desgracia, el adjetivo es preciso) es el de los regímenes bolivarianos, paradigmas de la autarquía moderna vinculada a planteamientos de izquierdas. Como es de rigor, utilizan una retórica altisonante y colorida, emplean la demagogia populista con gran habilidad e izan la bandera de los pobres frente a los poderosos. Pero en realidad son regímenes que perpetran golpes de Estado blancos contra la democracia, recortan derechos fundamentales, se sirven de la represión sistemática, crean oligarquías ricas vinculadas al partido dominante y mantienen a sus países en situación de asfixia económica. Pero son de izquierdas, arremeten contra «el imperialismo americano» (origen de todos los males), azotan a los israelíes, que siempre son un magnífico chivo expiatorio, y todo eso les otorga bula, aunque por el camino den la mano a los regímenes islamistas más delirantes del planeta”, escribe con tristeza Pilar Rahola.

Cuando uno se pone a analizar lo que hay debajo de esto, porque siempre hay algo oculto detrás de las cosas, se da cuenta de que el nexo entre la izquierda reaccionaria y el nazi-islamismo está conformado por el odio a los Estados Unidos y a Israel, que muchos llaman neoantisemitismo camuflado de buenismo. No serán perfectos ni Estados Unidos ni Israel, pero personalmente prefiero ambos frente a cualquiera de los regímenes islamistas de Medio Oriente. El primero es la más grande democracia del mundo, mientras el segundo es la única democracia de Medio Oriente; por mucho que se empeñen, seguiré prefiriendo la libertad a los abusos que se cometen a diario en el Oriente. A lo mejor los tan críticos conspiracionistas no académicos y con un agudo rechazo hacia la lectura, que atacan tan feroz y vulgarmente en las redes a estas dos democracias, deberían de revisar un poco más en qué gastan su tiempo y preguntarse si a lo mejor les convendría más vivir en Irán o Pakistán, donde por cualquier tontería te ahorcan en las plazas públicas.

 

14) EL ANTISEMITISMO Y LA EXTREMA IZQUIERDA

“Es curioso que los judíos, denominados como tales o de manera indirecta («los sionistas»), sean erigidos en figura del enemigo absoluto por tres posturas extremistas muy distintas: la extrema derecha xenófoba, la nueva extrema izquierda tercermundista y el islamismo radical” – Pierre-André Taguieff.

Cuando no sé qué pensar de alguien, miro a ver qué enemigos tiene. Es una táctica que ahorra mucho tiempo y nunca falla. Los enemigos de los judíos han sido siempre los regímenes totalitarios, desde el antiguo Egipto y el Imperio Grecorromano hasta los nazis del siglo pasado y los islamistas de hoy en día. La judeofobia ha sido de siempre una bomba de relojería y los que estudiamos la historia sabemos que siempre antes de épocas de recortes de derechos o guerras han soltado siempre el antisemitismo, principalmente para desviar la atención, utilizando la inversión orwelliana para culpar al débil de ser fuerte y al inocente de ser el culpable de todo.

Es triste ver que la inteligencia de tantas personas no da siquiera para darse cuenta de que un porcentaje tan pequeño de la población mundial, ese 0,2% que representan los judíos en el mundo, y que además están divididos no solo en distintos territorios (solo unos 2/3 de ellos o menos vive en Israel, el resto están esparcidos por todo el mundo, principalmente en Norteamérica y Europa), no puede ser la causa de todos los males, como acusaron los nazis el siglo pasado y los islamistas e izquierdistas hoy en día. Pero igual que los nazis fueron incapaces de verlo, de la misma forma son incapaces de verlo los habitantes del mundo islámico, donde la judeofobia es ya institucionalizada y conforma programas políticos e ideologías, igual que en la Alemania nazi (usando muchas veces la misma propaganda nazi, desde la patraña de los Protocolos de los Sabios de Sión hasta el Mein Kampf de Hitler, que es best-seller en varios países árabes – la trama que hay tras esto la reservo para un próximo artículo, porque tiene mucho jugo y delata cosas que muchos ni siquiera imaginan).

Después de la Segunda Guerra Mundial los pueblos europeos quedaron chocados de la maldad que fue capaz de provocar el antisemitismo, y casi dejó de existir hasta hace poco, cuando volvió a resurgir debido a los inmigrantes musulmanes. Emisoras islamistas como la sueca Radio Islam, dirigida por un exmilitar marroquí, han hecho la delicia de la ultraderecha y las alianzas entre neonazis e islamistas no han parado de aumentar. Se ve que los islamistas tienen menos luces que los nazis, porque promover entre 1400 millones de personas, que es lo que cuentan los habitantes de las tierras del islam, el odio contra 13 millones, que es la suma total de judíos en el mundo, es la maldad más grande que se ha dado en la historia y, sin querer generalizar, que es algo que tan poco me gusta por la injusticia que crea, no puedo no pensar que la Biblia tenía razón en llamar a los pueblos de dicha región “los pueblos de la guerra”, pronosticando su derrumbe debido a su maldad.

Durante dos milenios los judíos sufrieron lo insufrible en Europa debido, principalmente, a la Iglesia católica, pero el antisemitismo nunca llegó a tener una regulación en las propias escrituras sagradas cristianas. No es el caso en el islam, y ello lo demuestra el Corán y sus 109 versículos dedicados en exclusiva a recordar que la yihad contra los judíos y los cristianos es una exigencia del mismo Alá. «Creíamos que el antisemitismo había muerto con Auschwitz. Nos equivocamos», dijo amargamente Elie Wiesel, superviviente del Holocausto. “El antisemitismo estuvo relegado al rincón más extremo de la derecha… hasta que la izquierda reescribió el relato antisemita, con nuevas coordenadas y nuevos camuflajes, pero con la misma capacidad de estigmatizar a todo un pueblo”, completa Pilar Rahola.

Pensadores como Alain Finkielkraut, Walter Laqueur se preguntaron, igual que yo y muchos otros, ¿dónde y cómo nace, y por qué se desarrolla una atmósfera del progresismo mundial abiertamente antisemita o, por decirlo con el camuflaje más utilizado, antisionista (que es el termino preferido por los antisemitas que se avergüenzan de serlo y se han rebautizado pensando que así encubren su vergonzosa fobia)? Los anteriores autores sitúan su origen en 1967, cuando los árabes perdieron la Guerra de los Seis Días. Fue cuando las diversas izquierdas del mundo, empezando con el bloque soviético y terminando con América Latina, desde las comunistas hasta la llamada «nueva izquierda», empezaron a considerar Israel como un amigo de Estados Unidos y, en consecuencia, como enemigo de los pueblos árabes y, en conjunto, del Tercer Mundo. Se ve que habrían preferido que Israel no se defendiera, pero el resultado en ese caso habría sido la desaparición del pequeño Estadoy pueblo. Enseguida olvidaron el encanto que despertaron los kibutz judíos que habían enamorado a todos los progres y aún más rápido se olvidaron del drama que sufrió ese pueblo y que nos hace pensar a muchos que de verdad se salvó solo por la gracia divina. El gran “error” de Israel, a ojos de la izquierda, fue que no se dejó vencido por los árabes, y desde entonces fue como empezaron a construir el neoantisemitismo que se resiente hoy en todo el mundo, usando muchas veces la propaganda islamista que con tanto gusto ponen a su disposición regímenes como el de Irán, capaces de cualquier cosa, incluso de inventarse pueblos y llamar refugiados a los mercenarios. Y para no sentirse ofendidos por haber asumido los odios de la ultraderecha, los nuevos izquierdistas llamaron “antisionismo” a la antigua fobia llamada “antisemitismo”. El mismo lobo con piel de cordero, el mismo demonio que migró de la ultraderecha a la ultraizquierda, con un poco más de añadiduras además de la habitual propaganda nazi del siglo pasado.

Pilar Rahola expresó mis cavilaciones al respecto mejor que yo misma cuando dijo que: “No deja de ser curioso que los mismos que suben en flotas rumbo a Gaza, o que protagonizan sonoras y exaltadas manifestaciones, o que se apuntan con delito al perverso BDS (Boicot, Desinversión y Sanciones a Israel), un gran atizador del odio antisemita que no solo exige el boicot a los productos comerciales, sino también a las universidades (algo que se convierte en un auténtico delirio: ¿qué fanático, qué enloquecido pide el boicot al pensamiento y la ciencia?), nunca hayan alzado la voz en contra de la tiranía islamista de Hamás, cuyo grito de guerra es la siguiente arenga: «¡Musulmanes! Matad a todo judío que se halle detrás de vosotros».  (Por cierto, entre paréntesis, todos los que piden el boicot a la ciencia y el conocimiento israelíes deberían abstenerse de tomar los medicamentos descubiertos por médicos de Israel, los avances tecnológicos, los inventos, pero me temo que no lo hacen)”.

Matthew Paul Miller

Uno de los incidentes antisemitas más vergonzosos ocurridos en España y que le dio una fama exterior de país tercermundista bolivariano fue en el verano de 2015, durante el Festival de Benicássim y del que fue culpable el movimiento ilegal BDS, esa patraña con tufo nazi-islamista. Y cito a la misma autora: “Además de ser una auténtica vergüenza, la polémica también sirve para analizar qué argumentos abiertamente inquisidores utilizan estos autoproclamados «solidarios con Palestina». El relato es el siguiente: el cantante de Pensilvania de origen judío Matthew Paul Miller, conocido internacionalmente con el nombre hebreo de Matisyahu, había sido invitado al festival Rototom Sunsplash. Con veintidós años de festivales de reggae a sus espaldas, parecía normal que Matisyahu, «el artista de reggae más intrigante del mundo», según la revista Esquire, capaz de realizar una sorprendente mezcla de reggae, rap, hip-hop, ska, punk y acordes jazzísticos, actuase en el Rototom. Iba como cantante de fama mundial, autor de la famosa «One Day» dedicada a la paz, que fue usada por la NBC para publicitar los Juegos Olímpicos de Invierno de 2010. Sin embargo, había un problema: era judío y practicante. Si hubiese sido fiel a alguna rama protestante, o hubiese sido un musulmán devoto, o incluso miembro de alguna secta, nadie le habría preguntado sus opiniones sobre Israel. Pero la condición «judía» lo convertía en sospechoso y los del BDS emprendieron una campaña tan feroz que incluso consiguieron que el festival obligase al cantante a pronunciarse contra Israel y a favor de Palestina, si quería actuar. Al negarse a hacerlo, cancelaron la actuación, cosa que provocó un escándalo que tuvo dimensión internacional, con declaraciones de organizaciones judías, diversas administraciones y personas relevantes de todo el mundo. La Federación de Comunidades Judías de España expresó su indignación, asegurando que era un boicot «cobarde, injusto y discriminatorio», y añadió con contundencia:  Actos de esta naturaleza violan los Derechos Fundamentales garantizados por la Constitución, niegan el legítimo ejercicio de actividades profesionales y provocan discriminación y odio proyectado contra grupos y particulares por su origen, en este caso, judío. Y como hecho significativo, el silbido que colgó en su Twitter la diputada socialista Elena Valenciano, que después de asegurar que estaba a favor de un Estado palestino (Nota mía: yo también, igual que casi todos los israelíes, pero es imposible porque los palestinos, que eligieron ser gobernados por la organización terrorista Hamas y por la corrupta Autoridad Palestina, rivales entre sí, son incapaces de conformarlo ni después de habérselo puesto en bandeja varias veces en las últimas décadas), se preguntó: «¿pediremos ahora a todos los artistas que se manifiesten políticamente antes de dejarlos actuar?». Al final, el festival rectificó, pidió perdón a Matisyahu —«hemos cometido un error, fruto del boicot y la campaña de presión, coerción y amenazas a los que nos ha sometido el BDS»— y el cantante pudo actuar a las 00.35 horas del día 23 de agosto de 2015, rodeado de banderas palestinas, gritos y con el ataque de alguna botella que le tiraron a la cabeza. Sin embargo, una parte del público aplaudió con determinación. «Vuestros corazones son vuestras banderas», dijo en medio de la actuación.

En una entrevista posterior, Matisyahu aseguró que era «la experiencia racista más grave que había sufrido jamás». Esto en plena España del siglo XXI. Y desde luego, tenía razón, porque el boicot había sido, con todas las letras, un acto de racismo, dado que su condición judía lo había puesto en el punto de mira de sus inquisidores. Además, obligar a un artista a tener una posición concreta sobre un conflicto tan complejo, y señalarlo y castigarlo si no acepta un determinado dogma ideológico, es un acto de intolerancia propio del fascismo, sea de derechas o de izquierdas. Una intolerancia que no discutiríamos si se hubiese perpetrado contra cualquier otra identidad o religión, pero que, en cambio, ponemos en duda cuando se trata de los judíos. Antisemitismo de manual, metáfora precisa de la intolerancia ideológica. 

Es extraña la postura del BDS que tan alegremente critica a la única democracia de Oriente Medio, que es Israel, un país donde la quinta parte son árabes palestinos que, por cierto, viven allí mejor que en cualquier país árabe e incluso tienen su propio partido con representación en el Parlamento, pero nunca menciona nada sobre los insanos hábitos de la sociedad palestina en la que son más que comunes la opresión de la mujer, los matrimonios con niñas, el adoctrinamiento islamista, el empleo de niños como bombas humanas, la sistemática aniquilación de los opositores, la persecución de periodistas, la nula existencia de la libertad de expresión, el bombardeo sobre la población civil israelí con centenares de misiles, o el enriquecimiento de los líderes palestinos a costa del dinero que recibe de la ONU, EEUU, UE y un sinfín de ONG. No cuentan que el exlíder Yasser Arafat se volvió multimillonario con mansiones en Paris y limusinas en la puerta, ni que Jaled Meshal, líder de Hamás es, según la revista Forbes, uno de los líderes islamistas más ricos del mundo, con grandes proyectos inmobiliarios en Qatar y cuentas millonarias en diversos bancos. El periodista Jaled Abu Toameh demostró que solo en Gaza vivían, en 2012, 600 millonarios, enriquecidos con los centenares de túneles subterráneos entre la Franja de Gaza y Egipto. Tampoco cuentan los fanáticos del BDS el papel importante que tuvo el muftí Husseini de Jerusalén en el Holocausto ni las guerras de los vecinos árabes tan poco generosos que fueron incapaces de aceptar que un pueblo diezmado volviese a su tierra ancestral (¡comprada! en gran parte, no robada) y el mismo día del nacimiento del Estado de Israel le declararon la guerra sin previo aviso una alianza de seis países árabes, cuando Israel no tenia siquiera ejercito y estaba conformado por los sobrevivientes que se escaparon de las cámaras de gas nazis, entre tantas y tantas atrocidades. Tampoco cuentan los fanáticos del BDS la trama del pueblo inventado y de los refugiados que solo en esas tierras disfrutan de tan amable postura por parte de la ONU que está eternizando un conflicto que podría haber terminado hace décadas. Los fanáticos del BDS no cuentan muchas cosas y mienten más que hablan; “No importa la verdad, importa la victoria”, el lema de Hitler sobrevive en el BDS.

Y como los del BDS hay muchos. “El gran drama de esta mirada estrábica, sobre todo cuando la pone en práctica la izquierda, es que el islamismo no encuentra obstáculo alguno para avanzar, pues estamos entretenidos en demonizar a dos grandes democracias”, afirma Rahola.

 

15) LA ENORME RIQUEZA DEL TERRORISMO ISLAMICO

“Vencer al islamismo radical es casi imposible, porque Occidente se acuesta con radicales. (…) El radicalismo islamista no acabará hasta que no se les acabe el petróleo” – Gabriel Ben Tasgal

 

Muchos se imaginan que el terrorismo islámico se debe a la pobreza, pero es una idea equivocada. El terrorismo islámico es religioso, igual que el conflicto árabe-israelí, aunque usa pobres para perpetrar sus atentados. Pobres prefabricados, porque en unos países que cuentan con tanta riqueza como los países árabes, que haya pobres es una voluntad política, no se debe a la falta de recursos. El petróleo se ha vuelto un arma de destrucción masiva en nuestro siglo y un buen ejemplo es justo el caso que conforma el objeto de este artículo, el acuerdo nuclear con Irán. Sin embargo, el flujo de dinero hacia el terrorismo se ha incrementado de forma considerable últimamente debido a las estrechas relaciones de los regímenes bolivarianos con Irán.

Según la revista Fortune, Daesh es el grupo terrorista mas rico de todos los tiempos. Por otro lado, los ingresos anuales del Estado Islámico superan los 2000 millones de dólares y a la vez controla el 60% de las reservas petrolíferas de Siria, así como 7 reservas de gas y petróleo de Irak, y exporta alrededor de 10 000 barriles de petróleo al día, con precios que, según Michael Stephens, director del Royal United Services Institute, van de los 25 a los 45 dólares por barril. El exjefe del Mossad, Efraim Halevy, entrevistado por Forbes, dijo que Daesh tiene un poder económico tan importante, que “puede poner en peligro los fondos estatales de todo Oriente Próximo”.

Es esclarecedor el informe de la revista Fortune sobre las fortunas de los principales grupos terroristas del mundo y es aún más esclarecedor el hecho que, excepto las FARC y el IRA, todos ellos están relacionados con el yihadismo. Después de Daesh, la revista coloca al Estado Islámico, y seguidamente está Hamás, la organización terrorista palestina que gobierna actualmente en Gaza, con unos ingresos de unos 1000 millones de dólares anuales, que provienen principalmente de donaciones, siendo Qatar el principal. No obstante, Hamas también se ha enriquecido por otras vías después de su llegada al poder, en 2007. Por ejemplo, con los impuestos abusivos que impone a los productos que entran en Gaza, o con las tasas de matriculación de coches, por la apertura de gasolineras, etc. Además, hay una denuncia permanente sobre el desvío de fondos de la ayuda internacional, que también va a las arcas del grupo islamista. También ha hecho fortuna con los centenares de túneles subterráneos que ha construido en la frontera egipcia, por donde pasa armamento y todo tipo de contrabando. Al mismo tiempo, el jefe de Hamas, Jaled Meshal, instalado en su refugio de oro de Qatar, es uno de los lideres islamistas más ricos del mundo, con cuentas multimillonarias en Egipto y Qatar, y negocios con petróleo y en la construcción. A su vez, tal como contaba Sal Emergui, corresponsal del diario El Mundo en la región, el dirigente de Hamas en la Franja de Gaza, Ismail Haniya, también habría hecho una fortuna y realizaba la siguiente comparación: “Meshal y Haniya han aumentado sus fortunas mientras el paro en la Franja de Gaza superaba el 40%”. Después de Hamás siguen las FARC y seguidamente Hezbolá, que mueve unos 500 millones de dólares anuales, o más.

Pero la riqueza de estos grupos terroristas no se debe solo al petróleo, sino también al expolio que perpetran robando los bancos de los territorios que conquistan. Solo con el banco central de Mosul, los yihadistas consiguieron 429 millones de dinares, que son unos 500 millones de dólares. El bloguero británico Eliot Higgins (conocido por el alias Brown Moses) hizo estas cuentas: “con los 429 millones de dinares de Mosul, el Estado Islámico podría reclutar a 60 000 combatientes y pagarles 600 dólares al mes durante un año entero, además de comprar armas de alta calidad en el mercado internacional”.

Es evidente que no estamos en presencia de una revolución de los pobres, como lo fueron las europeas del siglo XIX, sino que la yihad es una “una guerra de ricos, dirigida por ricos, financiada con mucha riqueza, que utiliza a los pobres como carnaza bélica de todo prescindible, y cuyo objetivo no es liberar a nadie de la pobreza” (Rahola).

Sin embargo, el aspecto más escabroso en este asunto es la alegría con la que algunas instituciones occidentales aceptan pagos de las dictaduras islamistas, como por ejemplo los recibidos por las universidades para financiar estudios islámicos. La Universidad de Soborna firmó un acuerdo con Qatar de 1,6 millones de euros para 3 años. En Reino Unido hay ocho universidades que han recibido un total de 233,5 millones de libras esterlinas desde 1995, con Cambridge a la cabeza. En Estados Unidos sigue el mismo patrón y diversas universidades han recibido grandes donaciones: Berkeley 5 millones de dólares y Cornell 11 millones. Pero el drama llega cuando uno se lee el estudio del Middle East Centre, del St. Antony´s College de Oxford, que demostró que el 70% de las lecturas de los últimos cinco años eran hostiles a Occidente e Israel. O sea, nosotros nos atacamos a nosotros mismos ¡por amor a los petrodólares! El resultado fue vergonzoso: algunas de estas universidades se han adherido al BDS y a peticiones de boicot a universidades israelíes después de firmar los acuerdos. “La Unión Soviética, durante la guerra fría, invirtió mucho menos en sus operaciones de propaganda en Occidente”, dijo el analista Giulio Meotti.

 

16) LA PERSECUCIÓN SISTEMÁTICA DE CRISTIANOS Y OTRAS RELIGIONES MINORITARIAS EN LOS PAÍSES MUSULMANES

Mientras en Europa la izquierda cierra las bocas a todo el que se atreve a poner en la mesa temas como los tratados en este artículo, tachándolo de xenófobo, islamófobo, racista, etcétera, el asunto pinta más que diferente en los países islámicos. Cuando Qatar compró al club de futbol barcelonés, uno de los mejores del mundo, demandó enseguida la retirada de la cruz que había en los equipos de los jugadores motivando que es un símbolo que molesta a los musulmanes. Algo parecido ocurrió en el caso del club madrileño. Las cosas se están volviendo de un absurdo tal, que en Inglaterra se dio un caso en que en un colegio quiso eliminar de las clases de historia los temas relacionados con el Holocausto, motivando que los padres de los alumnos musulmanes se sentían ofendidos (la iniciativa no prosperó, está claro, pero el caso es para quedarse en la memoria de los absurdos). Me pregunto qué pasaría si los cristianos de repente se sentirían ofendidos por las tantas medias lunas de las incontables mezquitas construidas en Europa, por el velo de las mujeres musulmanas que pasean por la calle exhibiendo lo que en la libre cultura europea se considera una lacra de la discriminación machista inventada para ser “decentes” y no “provocar” a los hombres, como si estos fuesen incapaces de domar su bajo vientre; o qué pasaría si los judíos negaran el acceso a los musulmanes a los lugares sagrados ubicados en Israel.

La prensa europea da poca cobertura a la persecución sistemática de los cristianos en los países islámicos, pese a que el fenómeno es extendido y muy grave, haciendo que en los últimos años desaparezcan comunidades cristianas ancestrales que habitaban en esos parajes desde muchos siglos antes que el propio islam. Benedicto XVI habló de miles de cristianos que morían asesinados al año a causa de la violencia vinculada a su fe, y Massimo Introvigne, representante de la OSCE para la lucha contra la intolerancia y la discriminación, situó la cifra en los 100 000. El papa Francisco dijo que los cristianos de los países islámicos están sufriendo una persecución equiparable a la que sufrieron bajo el Imperio romano. Así, del millón y medio de cristianos que había en Irak en 2003, ahora quedan unos 400 000, y en Siria han desaparecido dos tercios de los cristianos. World Evangelical Alliance sitúa en 200 millones el número de cristianos que tienen negados sus derechos fundamentales, la absoluta mayoría bajo regímenes islamistas. En el Top 10 de la ONG Open Doors International, que hace un seguimiento preciso de la persecución que sufren los cristianos en el mundo y publica cada año un listado con los países donde son perseguidos con mayor brutalidad, están: Corea del Norte, Somalia, Siria, Irak, Afganistán, Arabia Saudí, Maldivas, Pakistán, Irán y Yemen. Es decir, excepto Corea del Norte, el resto son todos regímenes islamistas.

Mientras en Europa los musulmanes gozan de derechos iguales con el resto de la población, lo cual es digno de todo el aprecio del mundo, resulta que la Sharia (la ley islámica) considera apostasía, sentenciada con pena de muerte, la conversión al cristianismo. Una de las victimas de ello fue Gayle Williams, cooperante de SERVE Afghanistan (Serving Emergency Relief and Vocational Enterprise), especializada en terapias de la infancia y dedicada a los niños con discapacidad, quien fue asesinada en octubre de 2008, «por ser culpable de trabajar para una organización que predica el cristianismo». Algo parecido es el caso de un niño de cinco años de edad que, durante el ataque yihadista a la ciudad asiria de Qaraqosh, fue cortado por la mitad por el Estado Islámico porque era el hijo del fundador de la Saint George’s Anglican Church de Bagdad.

Aparte de las persecuciones, secuestros, violencia y matanzas perpetradas por yihadistas contra los cristianos, están los códigos civiles y penales que son asfixiantes. Pilar Rahola hizo un breve resumen de los derechos restringidos a los cristianos en la mayoría de los países musulmanes:

—Las mujeres, no pueden casarse con hombres no musulmanes.

—Los cristianos tienen prohibido comprar terrenos, mostrar cruces o cualquier signo religioso que no sea musulmán, hacer celebraciones públicas de las fiestas religiosas y cualquier actividad religiosa pública que no sea musulmana. También está prohibida la literatura de inspiración cristiana.

—En la mayoría de estos países, está prohibida la conversión de musulmanes a cualquier otra fe religiosa. En los países más indulgentes, como Marruecos, la apostasía del islam se castiga con penas de cárcel, mientras que en otros, como Irán o Qatar, se castiga con la pena de muerte.

—Los cristianos no pueden tener representación política en la mayoría de estos países, donde el islam es la religión de Estado (a diferencia de Israel, donde su minoría musulmana sí está representada en el Knesset).

—También en la mayoría, la admisión de estudiantes cristianos en las escuelas públicas implica el aprendizaje del Corán. Al mismo tiempo, si una escuela privada está implicada en la conversión de un musulmán, se decreta el cierre de la misma.

—Está prohibida la venta de Biblias en muchos países, y en los lugares donde está permitida, como Marruecos, está prohibida su venta en lengua árabe.

—Limitación jurídica del ingreso de misioneros en el país, en los lugares donde se permite. En otros países, como Irán, los misioneros están prohibidos bajo pena de muerte. Al mismo tiempo, muchas de las iglesias cristianas que sobreviven en países islamistas son subterráneas.

—En muchos de los países islámicos es obligatorio convertirse al islam si alguien se quiere casar por el código civil del país.

—En algunos de estos países solo se permite la edificación de una iglesia por ciudad, y siempre que no muestre signos externos de su culto religioso. En otros, sencillamente está prohibido construirlas.

Y el etcétera se volvería interminable.

Un caso especial es el drama de los cristianos en Tierra Santa, especialmente los de Belén o Nazaret, ciudades israelíes con mayoría musulmana casi absoluta, y de los que la prensa occidental no dice nada debido a la extraña falta de voluntad critica de la izquierda europea frente a la violencia y discriminación palestinas. Son relevantes los artículos de Daniel Pipes, intitulado El cristianismo muere en su lugar de nacimiento, y de Daphne Tsimhoni en el Middle East Quarterly, que preguntaba: «¿Se verá obligada la vida cristiana a reducirse a iglesias vacías y a una jerarquía sin congregación y sin fieles, en el mismo lugar de nacimiento del cristianismo?». La misma reflexión hizo el papa Pablo VI: «Sin cristianos, Tierra Santa será una pieza de museo».

Pierbattista Pizzaballa

Pierbattista Pizzaballa, custodio católico de Tierra Santa dijo en una entrevista de la agencia italiana de noticias Adnkronos International: «Nuestras comunidades son asediadas diariamente por los fundamentalistas islámicos de la región. Y cuando no son los miembros de Hamás o de la Yihad Islámica, hay conflictos con la Autoridad Palestina». Un triste relato nos llega de los cristianos de Taibeh quienes cuentan cómo una horda de jóvenes palestinos entró en su ciudad gritando «Allahu Akbar» (el grito de guerra yihadista), y se puso a quemar casas y propinar palizas a la gente, con la excusa de que una joven musulmana había mantenido relaciones sexuales (voluntarias) con su jefe cristiano. Como ocurre casi siempre en el extraño mundo al revés del islamismo, la Autoridad Palestina encarceló al amante de la chica, dejó en libertad a los agresores, y la chica fue asesinada por «delito de honor». Estas atrocidades se cometieron en el lugar en el que, según el Nuevo Testamento, Jesús eligió retirarse después de la resurrección de Lázaro, el único rincón de Cisjordania con mayoría cristiana. Me pregunto por qué los izquierdistas occidentales se callan frente a aberraciones e injusticias que claman al cielo como las anteriores, pero son tan veloces en saltar con gritos de Palestina Libre a cualquier tontería judeofoba publicada en las redes por el conspiranoico de turno, o de flamear banderas palestinas en el Festival de Música de Benidorm y tirar botellas a un cantante judío. Porque si por parte de la ultraderecha me espero a cualquier cosa, que ya sabemos todos lo que hizo el siglo pasado, de los progres me espero a otra cosa, ya que yo misma me considero “progre”, pero desde luego que no tengo nada que ver con los fanatismos de la nueva izquierda.

Cuenta Pilar Rahola, valiente y honrada periodista que conoce la zona posiblemente mejor que nadie, porque estuvo destinada allí: “La mayor parte de los relatos de cristianos en Palestina hablan de asedio, violencia y presión para que abandonen un territorio en el que viven desde hace dos mil años. Cuentan, por ejemplo, que existe lo que llaman una mafia de la tierra musulmana, que amenaza a los propietarios cristianos, quema cultivos y los extorsiona para que se marchen. Así lo relataba Mr. Ibrahim (seudónimo, para protegerlo de las represalias) a Daniel Schwammenthal, del Wall Street Journal, en una crónica titulada Los refugiados palestinos olvidados: «Intentaron secuestrarme dos veces. Mi hermana sufre todo tipo de presiones porque no se cubre el pelo y la gente cada vez se vuelve más fundamentalista. La situación es muy dramática para los cristianos». Él huyó en 2007 y desde entonces no ha podido hablar con su familia. En la misma crónica Schwammenthal relataba que el único propietario de una librería cristiana en Gaza había sido secuestrado y asesinado, y que muchas tiendas y escuelas cristianas habían sufrido ataques con cócteles molotov. (…) Asimismo recogía el testimonio cristiano sobre la intimidación constante a los estudiantes de esta fe: “A menudo se sitúan delante de la puerta del Bible College y se ponen a leer el Corán para intimidarnos”. O.S., un cristiano de Nazaret, lo resume así en una entrevista a los franciscanos de OFM: “Hoy no nos matan, pero tampoco nos dejan vivir”.

Efecto de lo anterior es que en los territorios palestinos, la población cristiana se ha reducido de un modo tan drástico que su supervivencia está amenazada. En Nazaret, la ciudad de Jesús, los cristianos eran 60% de la población en 1950; ahora no llegan ni al 7%. En Belén el declive es todavía más drástico: de ser la población mayoritaria hace 50 años, han pasado a un escaso 2%. En un estudio para el Denver Post sobre la persecución de cristianos en Oriente Próximo, la conclusión de Jonathan Adelman y Agota Kuperman, ambos expertos en el islam, fue rotunda: “La única gran causa de la diáspora cristiana es la presión de los radicales musulmanes. (…) Los cristianos no abandonan en masa la tierra donde sus ancestros han vivido casi 2000 años simplemente para buscar una sociedad mas prospera. Los presionan para que huyan”.

Gabriel Naddaf

También es esclarecedora la carta que envió hace poco a los embajadores de Israel Gabriel Naddaf, líder de la Iglesia ortodoxa griega en Israel y portavoz del Patriarcado Ortodoxo Griego de Jerusalén, quien es un convencido defensor de la necesidad de que los cristianos se alisten en el ejercito de Israel como forma eficaz de defensa de su supervivencia: “Desde la toma de posesión de Hamas en Gaza, esta organización ha hecho todo lo posible por obligar a los cristianos a desaparecer y huir de Gaza, ya que odian a los cristianos tanto como odian a los judíos. Hamas es parte de la ideología de Al-Qaeda. En lugar de reforzar el Estado de Israel y la seguridad que proporciona a los cristianos y a todos sus ciudadanos, esta (Israel) se ve boicoteada e intentan debilitarla, cosa que nos llevaría a nosotros, los cristianos, a ser una presa fácil, tal como ocurre en todos los países de nuestro entorno. Israel está en la vanguardia de la lucha contra el terrorismo, que intenta engullir todo el mundo. La llama del terrorismo llegará a todos los rincones y ningún país quedará inmune a sus ataques”.

Cerraré este subcapítulo con las palabras de Ayaan Hirsi Ali en una entrevista al periodista Pablo Pardo para el periódico El Mundo:

“P: En Occidente, lo políticamente correcto – sobre todo entre la izquierda – es decir que el islam es una religión de paz.

R: Es un cliché totalmente erróneo. La gente que defiende el islam en el nombre de la tolerancia está, en realidad, en la ultraderecha, porque ignora que esa religión tiene un mensaje social y político ultraconservador. No tiene ningún sentido insistir en que se pueden disociar los actos violentos del islam de los ideales religiosos del Corán. (…) Judíos y cristianos han reexaminado a lo largo de los siglos sus textos sagrados. Y los han interpretado. La inmensa mayoría de los fieles de esas religiones han establecido una distinción entre lo que es tribal, o patriarcal, y lo que es teológico. Eso no ocurre en el islam. Un musulmán no puede repudiar partes de Corán. No es que los fundamentalistas hayan secuestrado el mensaje, presuntamente tolerante, del islam, sino que el mensaje de la violencia forma parte del islam y ningún musulmán puede rechazarlo sin romper con su fe. Eso, a su vez, crea una tensión en los musulmanes moderados modernos, porque sus creencias religiosas tienen un componente tribal y tradicional que choca con el mundo contemporáneo. Así, muchos musulmanes se encuentran que no tienen, culturalmente, un lugar claro en el siglo XXI. (…) Lo que propongo es aplicar la Ilustración al islam”.

 

Cerraré este post con una cita del Consejo Consultivo Mujaidín en un comunicado público en Internet en 2012: “Les decimos a los adoradores de la cruz que continuaremos nuestra yihad y que nunca nos detendremos, hasta que Dios nos avale para cortarles el cuello y enarbolar la bandera del islam, hasta que gobernemos todos los pueblos y naciones. Entonces solo será aceptable la conversión con la espada”.

 

FUENTES:

Libros:

Pilar Rahola, ¡Basta!

Fernando Pinto Cebrián, Terrorismo yihadista e inteligencia: Vistos por un ex miembro del CNI

Bahae Eddine Boumnina, Descifrando la mente del yihadista

Andrew McCarthy, The Grand Jihad: How Islam and the Left Sabotage America

 

Webs:

https://www2.memri.org/espanol/diario-irani-debemos-prepararnos-para-construir-un-nuevo-orden-mundial-implementar-el-discurso-revolucionario-del-imam-jomeini-y-prepararnos-nosotros-mismos-utilizando-el-modelo-yihadista-y-rev/40885

https://www2.memri.org/espanol/diario-irani-debemos-prepararnos-para-construir-un-nuevo-orden-mundial-implementar-el-discurso-revolucionario-del-imam-jomeini-y-prepararnos-nosotros-mismos-utilizando-el-modelo-yihadista-y-rev/40885

https://www2.memri.org/espanol/ex-comandante-del-basij-general-mohammad-reza-naqdi-el-continente-europeo-esta-cediendo-gradualmente-ante-el-genoma-de-los-asiaticos-y-africanos-en-el-proximo-siglo-tendran-que-buscar-el-gen-euro/42264

https://www2.memri.org/espanol/preocupacion-en-jordania-por-presencia-de-fuerzas-pro-iranies-en-la-frontera/39898

https://www2.memri.org/espanol/articulo-en-diario-saudita-arremete-contra-hamas-este-ha-fundado-un-emirato-irani-en-gaza-y-esta-totalmente-subordinado-a-los-ayatolas-iranies/38733

https://www2.memri.org/espanol/diario-en-la-red-pro-kremlin-pravda-ru-iran-se-esta-convirtiendo-en-un-problema-mayor-primero-y-principal-para-los-intereses-de-rusia/24712

https://www.abc.es/espana/abci-judios-espana-piden-rectificacion-iglesias-sobre-holocausto-y-este-dice-no-quiso-banalizarlo-201612150233_noticia.html

https://israelnoticias.com/iran/jefe-del-oiea-reingreso-de-ee-uu-al-acuerdo-con-iran-requerira-nuevos-acuerdos/

https://www.abc.es/espana/abci-admite-financiacion-exilio-irani-2014-pero-dice-legal-201901131419_noticia.html

https://israelnoticias.com/iran/iran-instalacion-nuclear-subterranea/

https://israelnoticias.com/iran/iran-construye-planta-nuclear-subterranea/

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