La carta que habla de una 3º guerra mundial, ¿un invento del Vaticano?

«La Primera Guerra Mundial debe producirse para permitir a los Illuminati derrocar el poder de los zares de Rusia y hacer de ese país una fortaleza del ateísmo comunista. Las divergencias causadas por los agentes de los Illuminati entre los Imperios británico y alemán se usarán para fomentar esta guerra. Al final de la guerra, el comunismo se erigirá y usará para destruir a otros gobiernos y para debilitar a las religiones.

»La Segunda Guerra Mundial debe fomentarse aprovechando las diferencias entre los fascistas y los sionistas políticos. Esta guerra debe fomentarse para que el nazismo sea destruido y el sionismo político sea suficientemente fuerte para crear un Estado soberano de Israel en Palestina. Durante la Segunda Guerra Mundial, el comunismo internacional debe hacerse suficientemente fuerte para contrarrestar a la cristiandad, que entonces será constreñida y controlada hasta el tiempo que la necesitemos para el cataclismo social final.

»La Tercera Guerra Mundial se fomentará aprovechando las diferencias causadas por los agentes de los Illuminati entre los sionistas políticos y los líderes del mundo islámico. La guerra debe conducirse de un modo que el islam (el mundo arábico musulmán) y el sionismo político (el estado de Israel) se destruyan mutuamente. Mientras tanto, las otras naciones, una vez más divididas sobre este asunto, se verán obligadas a luchar hasta el punto de la completa extenuación física, moral, espiritual y económica. Desataremos a los nihilistas y a los ateístas y provocaremos un cataclismo social formidable que, en todo su horror, mostrará claramente a las naciones el efecto del ateísmo absoluto, origen de la crueldad y de los disturbios más sangrientos. Entonces, en todas partes, los ciudadanos, obligados a defenderse contra la minoría mundial de revolucionarios, exterminarán a esos destructores de la civilización y la multitud, desilusionada con la cristiandad, cuyos espíritus teísticos estarán desde ese momento sin brújula ni dirección, ansiosa por un ideal, pero sin saber dónde dirigir su adoración, recibirá la verdadera luz a través de la manifestación universal de la doctrina pura de Lucifer, sacada finalmente a la vista pública. Esta manifestación resultará a partir del movimiento reaccionario general que seguirá a la destrucción de la cristiandad y del ateísmo, ambos conquistados y exterminados al mismo tiempo».

El anterior texto es presuntamente una carta entre Albert Pike¹, Soberano Gran Comendador del Supremo Consejo de grado 33 de la Masonería y Giuseppe Mazzini², líder Carbonario, precursor de la Logia P2 y fundador de la Mafia italiana. Es evidente la predicción casi exacta del desarrollo de las dos guerras mundiales que sacudieron el planeta el siglo pasado y esperemos que no acierte con respecto a la tercera guerra mundial que prevé. Estamos prevenidos sobre cuáles son los planes, por lo que la defensa podría ser fácil, si actuamos con consciencia.

Uno de los mejores y más documentados análisis sobre este tema es, en mi opinión, el de Jorge Guerra, que resumiré a continuación. Según él, la supuesta carta fue incluida en la introducción del libro Peones en el Juego, publicado en 1958 por William Carr, un exoficial de inteligencia de la Marina Real de Canadá quien dijo que se había enterado de ella por medio del Cardenal José-María Caro y Rodríguez de Santiago, conocido anti-masón y autor del libro Los misterios de la francmasonería desvelados.

Sin embargo, en el último libro de Carr, Satan, prince of this world (Satán, el príncipe de este mundo), escrito en 1959, incluyó una nota diciendo que: «El custodio de estos manuscritos recientemente informó al autor de que esta carta no está catalogada en el Museo Británico. Parece extraño que un hombre conocido del Cardenal Caro Rodríguez hubiera dicho que la misma lo era en 1925». Tiempo más tarde, el Museo Británico confirmó por escrito al investigador Michael Haupt que dicho documento nunca estuvo en sus archivos. Ello no confirma automáticamente que lo anterior sea cierto, ya que todos sabemos que las instituciones oficiales nos ocultan mucha información.

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Dicha cita sobre las tres guerras mundiales es casi igual a un texto del libro Le diable au XIX-e siècle (El diablo en el siglo XIX), escrito en 1894 por Gabriel Jagond-Pager, más conocido como Leo Taxil el Bromista, quien dijo que había copiado el texto de una carta de Pike a Mazzini, escrita en 1871. Jorge Guerra aclara que Leo Taxil fue expulsado de la masonería y, para vengarse, escribió decenas de libros repletos de improperios y mentiras contra ellos.

Leo Taxil, imágen de Wikipedia

Leo Taxil, imágen de Wikipedia

El libro de Leo Taxil sí que estuvo custodiado en los archivos del Museo Británico, de lo cual se deduce que fue ese libro y no la carta entre Pike y Mazzini lo que vio el Cardenal José María Caro Rodríguez. Debido a lo anterior, Jorge Guerra concluyó que Pike y Mazzini no fueron los autores de la famosa carta. Sin embargo, lo anterior no quita que en la obra de Leo Taxil escrita en 1894 se describan a la perfección las dos guerras mundiales mucho antes de que ocurrieran. Según Jorge Guerra, es posible que Leo Taxil fuese compensado por la Iglesia Vaticana, que está bajo la dictadura de los jesuitas desde hace unos cuantos siglos, para colar los planes que ellos mismos urden con siglos de antelación. Uno de los fines de lo anterior sería atraer el oprobio público contra los judíos, masones y otras órdenes religiosas rivales, exponiendo siempre al catolicismo como víctima.

Camino de Libertad 1º, La Bruja del Amor y el Yonqui del Dinero, de Mónica Nita

Fuente originaria: Jorge Guerra

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