Por el desierto alauí…

Amo tus labios y el sabor de tus besos,

el cobijo que me ofrenda tu alma y la melancolía de tus versos.

 

Amo tus juegos; aun los que desatan mi furia

y los que me vuelven un manojo de locuras mezcladas con lujuria,

con conjuros que a veces brotan salvajes por entre inocentes lágrimas

que no entienden de amargos pecados ni de fingidas pantomimas.

 

Amo tu pasión que me hace gritar olvidando de mí,

como una loca que perdió su vergüenza y abraza las dunas del desierto alauí,

o una bruja que juntó en su pecho la tierra, el sol y la luna

y sus secretos en sus brazos acuna.

 

Amo tus manos que me desnudan y para mi tiempo.

Amo el sudor de tu piel oliendo a mí y a sexo.

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